Mujer indígena denuncia muerte sospechosa de bebé

Mujer indígena sospecha de médicos del IMSS, le provocan parto y entregan cuerpo de niña 48 horas después

Patricia Briseño

Tlaxiaco, Oax., 09 de septiembre de 2015.  “No creo que el cuerpo de la bebé que nos entregaron en el IMSS sea mi hija”, aseveró Griselda Aguilar Guzmán, una mujer indígena a quien los médicos de la institución le  provocaron el parto, pero horas después le dijeron que su primogénita había muerto durante el alumbramiento, y se negaron a entregarle el cadáver  hasta 48 horas después.

Devastada por la pérdida de su niña, la joven madre –19 años de edad—tiene razones para dudar de que el cadáver que después de dos días recibió en el Seguro Social, corresponda al de su hija.

Los médicos le entregaron el cuerpo inerme de una recién nacida, por orden Fiscal (Ministerio Público), de la región Mixteca, luego que la ofendida presentó la denuncia consignada en el legajo de investigación 2639TX/2015.

De acuerdo con la madre de Griselda, Adelina Guzmán Hernández, el jueves 3 de septiembre, una enfermera llegó a la comunidad de San Miguel Progreso, para llevarse a  Griselda al IMSS, dónde ella es beneficiaria por el Seguro Popular.

“No tengo dolores de parto. Creo le faltan días para nacer a mi bebé”, argumentó Griselda.

Pero la enfermera reviró, “hoy se cumplen 40 días; hoy debes de tener a tu hija. Me mandaron por ti. No quiero tener problemas” “¡Vámonos!”, ordenó a la joven indígena.

Ante la insistencia, Adelina pagó el alquiler de un vehículo particular por el traslado; llegó con  su hija al IMSS, de la ciudad de Tlaxiaco. “Ya nos esperaban”, relató en entrevista.

En el Hospital, un médico y una enfermera se encargaron del monitoreo de la joven madre. “Entre ellos, decían que la bebé nacería muy bien”.

Un día después, el viernes 4, decidieron provocarle  el parto a Griselda a pesar de su resistencia.

Una vez que decidieron llevarla  a la sala de expulsión, le extendieron una receta a doña Adelina para comprar un medicamento al exterior del hospital. Pero, al regresar, ni el elemento de la policía ni personal médico le permitieron estar dentro de las instalaciones por lo que aguardó en la intemperie durante la madrugada del domingo.

Fue en la calle, donde se presentó el médico y le dijo, que el parto de Griselda se  había complicado, y la niña había fallecido durante el alumbramiento.

En ese momento, el doctor le ofreció mil pesos “para que comprara un ataúd”. Dinero que ella rechazó.

Al exigir ver el cuerpo de la bebé,  le mostraron un cuerpo pequeño, pero envuelto en una sábana. Tampoco le permitieron acercarse a reconocerla.

“¿Será mi nieta? Yo tengo dudas”, concluyó la afligida abuela, Adelina

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