Estudian causas genéticas de la trombosis

Notimex

México., 19 de febrero de 2016.- El Centro de Investigación Biomédica de Occidente (CIBO) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco realiza diversos estudios para determinar marcadores genéticos en el desarrollo de la trombosis.

Asimismo, buscan establecer los riesgos que implica para un núcleo familiar tener antecedentes de la patología.

Se trata de una línea de investigación que realiza la División de Genética del CIBO a partir del 2010, en donde a la fecha han sometido a estudio más de mil casos de pacientes que han presentado un evento de estas características.

El análisis de estos pacientes ha permitido dar seguimiento incluso a los tratamientos que reciben.

“Después de que tienen ese evento y ya son tratados, se debe determinar el tiempo requerido de anticoagulación, porque si bien es lo que va a proteger, a la larga puede tener efectos colaterales”, explicó la especialista Ana Rebeca Jaloma Cruz.

La titular de la línea de trabajo e Investigadora del CIBO, explicó que se tiene ya el conocimiento de por lo menos seis marcadores genéticos relacionados con la coagulación e involucrados en el desarrollo de una trombosis.

“De ellos dos son los más importantes, cambios en genes que originan la alteración de proteínas que intervienen en la coagulación sanguínea, ya sea incrementándola o bien, disminuyendo la inhibición fisiológica que ocurre normalmente, tras el proceso de coagular la sangre para evitar el sangrado”, dijo.

Añadió que del resto de los marcadores se ha observado que tienen injerencia en riesgos cardiovasculares, procesos inflamatorios y en la disminución de la fibrinólisis (proceso para la degradación de redes de fibrina formadas durante el proceso de coagular la sangre en el organismo).

La trombosis, explicó, se refiere a la formación de un coágulo sanguíneo que obstruye la circulación y que puede tener repercusiones severas al provocar dolor, inflamación de los tejidos y muerte celular ante la falta de riego sanguíneo normal, lo más grave es que ocasione perjuicios en corazón, pulmón o cerebro.

A partir del estudio de estos casos, indicó Jaloma Cruz, se han establecido otros factores de riesgo que aunados a los componentes genéticos, pueden desencadenar este tipo de trastornos.

Entre ellos, el sedentarismo, el embarazo, el empleo de estrógenos por mujeres, enfermedades autoinmunes como Lupus, procesos tumorales, insuficiencia venosa, traumatismos, por mencionar algunos.

“El embarazo por sí mismo es pro-coagulante por los cambios hormonales propios de la gestación y posteriormente al parto, el reajuste de los mismos, con lo cual, es común que tanto en la gestación como en el postparto, en el periodo que llamamos puerperio, las mujeres jóvenes puedan desarrollar una trombosis”, destacó.

La experta del IMSS inclusive advirtió que otras condiciones como el estrés pueden resultar favorecedoras para el desarrollo de esta alteración de la coagulación sanguínea.

“Muchas veces el estrés también influye, se sabe que el mecanismo neurofisiológico que se detona con el estrés, conduce a amplias alteraciones metabólicas, inmunológicas y del sistema vascular, que pueden causar trastornos importantes, como infartos u otros eventos trombóticos”, explicó.

Resaltó que en la investigación a su cargo que se realiza en División de Genética del CIBO, se han observado pacientes menores de 40 años de edad que han desarrollado trombosis.

Sin embargo, señaló que lo más frecuente es que se presente en personas entre la cuarta y quinta década de la vida, no obstante en niños puede haber trombosis secundarias, sobre todo a malformaciones cardíacas, alteraciones neurológicas o cirugías.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.