Río Atoyac / Foto: Jorge Luis Plata
Rocío Flores

OAXACA, Oax.   El río Atoyac, junto con el Salado y Los Perros, son los tres ríos más contaminados en el estado, principalmente porque no existe una cultura y programa integral para el cuidado del agua, del medio ambiente, ni del buen uso de los residuos sólidos. Aunado a estas causas, está la irresponsabilidad de las autoridades que están incumpliendo en la distribución y el saneamiento.

En términos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el artículo 115 se establece que es obligación de los municipios sanear las aguas, en esa tarea coadyuva la Comisión Nacional del Agua, la Comisión Estatal del Agua y la ciudadanía.

Sin embargo, las autoridades municipales incumplen a pesar de las sanciones que le impone la Conagua; 36 municipios ubicados en la zona Metropolitana descargan sobre el río Atoyac, 34 de estos lo hacen sin tratamiento de sus aguas, solo 2 están cumpliendo: Mazaltepec, Etla, y Ocotlán.

La multa por descargar aguas residuales es de 119 mil pesos como mínimo y un millón 400 como máximo. El municipio que más debe es Telixtlahuaca, en Mitla, su deuda asciende a 800 mil pesos.

Río Salado, Oaxaca / Foto: JLP

La tarea de saneamiento es onerosa. Las plantas tratadoras en el estado tienen el problema del costo de operación. “Es muy caro”, cuesta 5 pesos por metro cúbico (por regla general), explica en entrevista, el subdirector de Aguas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Oaxaca, Noel Espinosa Hernández.

Por ello, el organismo recomienda a los municipios un tratamiento que no requiera un gasto de energía, que sea sustentable, para que sus gastos disminuyan.

En la ciudad de Oaxaca el 100 por ciento de las aguas superficiales o de los ríos están contaminadas. En el caso del río Los Perros, en el Istmo de Tehuantepec la contaminación de las aguas es de un 30 por ciento.

El Atoyac fue la base de la agricultura

Durante miles de años el río Atoyac y sus afluentes, así como el subsistema de ríos fue la base de la agricultura en la región de Valles Centrales, sobre todo en Etla; El Atoyac en época de lluvias creaba condiciones de humedad y de fertilidad, y eso sostenía la actividad agrícola.

Hasta hace poco tiempo fue la fuente principal para las hortalizas de la ciudad, ahora sus condiciones son muy difíciles, señala el biólogo y maestro en Ciencias Juan José Consejo.

“Hay un problema de azolve y erosión en la parte alta que hace que cada vez más arrastre suelo, arena, piedras., el río está afectado desde la parte alta, casi desde que nacen cerca de Telixtlahuaca hasta el Océano Pacífico. “En el río Atoyac se echa de todo, sobre todo, drenajes urbanos”.

El saqueo de grava, arena y piedras sin control, desde San Lorenzo hasta la Central de Abastos, también impacta en el afluente, con ello se destruye la estructura del río, explican especialistas. El problema del Atoyac incluye muchos aspectos: contaminación, posibles afectaciones a fuentes de agua potable, a la agricultura, problemas de azolve e inundaciones, es un riesgo latente, sobre todo para quienes viven a las orillas.

Desde hace muchos sexenios las administraciones en el estado decidieron darle prioridad a las zonas culturales y económicos, dejando de lado una fuente de vida. «Todos hemos contribuido en esta crisis», coinciden las personas entrevistadas, sociedad civil y especialistas, y con ello “la ciudad decidió darle la espalda al río”.

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