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MÉXICO. Especialistas del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) diseñan materiales didácticos para la enseñanza del álgebra en los últimos grados de primaria, con lo que buscan desmitificar la creencia de que los niños no pueden procesar ideas abstractas.

Ulises Xolocotzin Eligio, del Departamento de Matemática Educativa del Cinvestav, realiza una investigación en la que busca entender las diferentes formas en las que los niños pueden aproximarse a ideas algebraicas como variable y función.

A partir de ello, diseñarán materiales didácticos adecuados para ese aprendizaje, ya que muchos jóvenes consideran a esta disciplina como “un obstáculo infranqueable” y deciden seguir sus estudios profesionales en licenciaturas que tengan pocas asignaturas relacionadas a las matemáticas.

La investigación incorpora el uso herramientas novedosas como el seguimiento ocular electrónico (eye-tracking), con el que es posible observar la forma en la cual los alumnos leen los problemas matemáticos, información que es valiosa para analizar las distintas maneras en las que los niños fijan su atención al procesar las ideas matemáticas contenidas en un problema.

“Tratamos de entender cómo reaccionan los niños en los últimos grados de primaria ante problemas que incorpora contenidos algebraicos, como la idea de función, que es un tema central en matemáticas superiores”, comentó el investigador.

Destacó que presentan al niño situaciones donde debe encontrar la regla que domina la relación entre dos conjuntos de números. Presentamos, por ejemplo, una tabla con dos columnas y les pedimos encontrar el patrón matemático que relacionan los números de una con otra y encontrar algunos números que hacen falta, además de resolver una tarea análoga en la que se presenta un diagrama que ilustra la relación entre dos variables.

Parte de la investigación en la que trabajan junto con profesores de primaria, consiste también en comparar las respuestas de los niños para identificar el tipo de problema que entienden mejor.

A partir de que se establezcan al menos cuatro formas para presentar el problema algebraico a los niños de primaria, se realizarán los estudios con la tecnología de seguimiento ocular, a través de un dispositivo (similar a una cámara) encargado de analizar el movimiento de los ojos durante la lectura del problema.

De esa forma, los expertos del Cinvestav determinarán dónde fijan la atención los niños, cuánto tiempo tardan en comprender cada parte del problema, o cómo mueven su mirada para relacionar las instrucciones con los diferentes elementos de la situación.

Los primeros resultados revelan que los niños tienen mayor facilidad para trabajar con diagramas que con tablas, y que los profesores tienen una completa apertura para enseñar ideas algebraicas a niños de los últimos tres grados de primaria.

“Esto fue una gran sorpresa porque hace 20 años se pensaba que los niños menores a 12 años no podían aprender conceptos abstractos, lo que parece ser una de las razones por las que la enseñanza del álgebra se inicia hasta la secundaria. Sin embargo, estamos desmitificando esa idea a partir de los ejercicios propuestos y los resultados observados”, expresó Ulises Xolocotzin.

La tecnología espera aplicarse para estudios experimentales en escuelas primarias seleccionadas de la Ciudad de México, Morelos, Querétaro y en el Estado de México.

Este proyecto cuenta con el apoyo económico del Reino Unido, a través del Fondo Newton.

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