Patricia Briseño

OAXACA, Oax. Son los héroes de cuatro patas, se les tiene admiración y cariño por su nobleza; cuando llegan a la escena, el ciudadano confía en su buen olfato, pues esa es su especialidad, son la parte fundamental de la Unidad Canina de la Secretaría de Seguridad Pública.

El área canina surge como auxiliar del grupo de la Unidad de Operaciones Especiales (UPOE),  el 16 de junio del 2001, actualmente lleva el nombre de Departamento de Operaciones Tácticas y Caninas.

El Departamento refuerza, agiliza y extiende los patrullajes de disuasión y prevención de la comisión del delito y brinda atención extra en áreas con incidencia de delitos de alto impacto.

Aunque la tarea del grupo de 14 perros, entre ellos Rocky, Star, Katara, Niky, Cloe y Fénix cobró notoriedad y relevancia con el apoyo que brindaron durante los sismos del 7, 19 y 23 de septiembre del año pasado en la entidad oaxaqueña.

Los también conocidos como biosensores se dejan ver en eventos masivos, donde más de una persona los busca para tomarse la foto. Son indispensables en las tareas de apoyo de detección de explosivos, narcóticos, armas y cartuchos.

La Unidad Canina está conformada por un mando con 23 elementos policiacos o entrenadores,  un médico veterinario, 14 caninos (hembras y machos) y una patrulla para el desplazamiento.

El Departamento de Operaciones Tácticas y Caninas al ser conformado por binomios como son el manejador con su bionsensor,  también realizan actividades de  proximidad social con la ciudadanía.

Los binomios de la SSPO están certificados por la Secretaría de Marina Armada de México, la Asociación Canófila Mexicana además de organismos internacionales especializados.

 

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.