Rocío Flores

OAXACA, Oax. La gráfica en Oaxaca y en México, en general, está recuperando su valor como un arma del arte, sin embargo, dice la historiadora de arte Deborah Caplow, aún existe la necesidad de eliminar estereotipos sobre este tema en el país.

Caplow es catedrática de la Universidad de Washington y vive de manera eventual en este estado mexicano. En entrevista, a propósito de la muestra El Arte Gráfico Contemporáneo en Oaxaca que se exhibe en el Centro de las Artes San Agustín, explica que un ejemplo del papel de la gráfica en el arte es la Bienal Nacional de Artes Gráficas de Shinzaburo Takeda que reúne muchos artistas de todo México y de otros países.

La autora del libro Leopoldo Méndez: Revolutionary Art and the Mexican Print, y varias publicaciones sobre el arte político y el arte de México, recuerda que desde el siglo XIX hasta ahora, grandes muralistas discutieron el papel del arte en México. Incluso en los años 30, Siqueiros dijo que la gráfica era una de las armas más importantes del arte, destaca la especialista.

“Había un movimiento de gráfica mexicana, se hicieron miles de imágenes, sin embargo, aún existen estereotipos; los norteamericanos, por ejemplo, no conocen el arte de este país, si tú hablas de México dicen ‘¡Ah! Frida Kahlo o Diego Rivera’, no conocen a otros artistas, pero también al interior del país ignoran que hay un nivel alto en la educación de las artes en la Ciudad de México y en Oaxaca”, apunta.

La investigadora y también curadora de arte considera fundamental dar a conocer la obra gráfica de los artistas oaxaqueños, tanto como la de otros creadores más importantes en México.

El arte gráfico en Oaxaca

“La gráfica en México es impresionante, pero sobre todo en Oaxaca, por eso muchos extranjeros vienen aquí a estudiar. Oaxaca es una meca para el arte”, comenta la estadunidense, originaria de Seattle, ciudad ubicada al noroeste del Pacífico, en Estados Unidos de América.

La estadunidense destaca de la gráfica oaxaqueña la confluencia de Tamayo, quien estableció en esta capital el reconocido taller Rufino Tamayo, “muy importante en la historia de la gráfica”. De ahí, surgieron Alcázar, Toledo, Takeda de Japón, quien ha dado clases muchos años en la Universidad del estado.

Además, considera que la cultura de Oaxaca es importante en el desarrollo de las artes en general y de la gráfica en particular. La riqueza del entorno visual, las realidades y el hecho de que “muchos artistas conecten con la cultura profunda del estado”.

También, atribuye de alguna manera a la presencia de extranjeros en los años 90 y a los grabados surgidos del 2006, los cuales han estimulado el proceso y la producción de grabado, además de la tradición de colectivos de gráfica en México.

Sobre los artistas contemporáneos y la posibilidad de que el arte político busque la comercialización, Caplow señala que es inevitable que un artista entre a la comercialización, pues tienen que ganarse la vida.

“Siempre es un dilema para un artista comprometido, porque si vendes muy bien se convierte en capitalista, sin embargo, hay quienes están tratando de hacer una organización popular amplia y capacitar a los jóvenes, tienen una visión que perdura, otros tal vez no”.

Deborah Caplow ha estudiado la gráfica de México desde 1995, fue la responsable curadora de la muestra en el CaSa, donde se exhiben más de 200 obras de artistas de Oaxaca, o de quienes han vivido en ella.

En la galería de este recinto cultural, ubicado en San Agustín Etla, se exhiben piezas de arte político, abstracto y figurativo a través de litografías, serigrafías, grabados, piezas tridimensionales y esténciles, así como grabados de colecciones privadas, reunidas a lo largo de un año para mostrar al público en general.

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