Patricia Briseño

OAXACA, Oax,. Las manos mágicas de Moisés Ruiz Sosa honran sus raíces, explorando en las hojas de maíz para crear piezas artísticas coloridas y con alto valor simbólico, que exhibe al público previo a la Nochebuena en la tradicional Noche de Rábanos, en el Jardín Constitución, en el centro histórico de Oaxaca.

Desde la infancia, el maíz ha sido parte fundamental en la vida del artista nacido en la periferia de la ciudad de Oaxaca. El totomoxtle, cáscara que cubre la mazorca del maíz, considerado desperdicio para muchos, es la materia prima de su trabajo artístico.

“Ninguna hoja es igual, pues recordemos que cada maíz tiene un ADN, por lo que cada una tiene un comportamiento diferente al momento de elaborar una pieza”, asentó.

Las hojas de maíz  comúnmente utilizadas para la elaboración de tamales, en la preparación de platillos o como forraje para animales de corral, permite a los artistas populares salir adelante en su economía, elaborando extraordinarias artesanías con esa fibra vegetal.

“Mi madre me enseñó a trabajar este noble material proporcionado por la naturaleza. Al principio con las piezas  del nacimiento: los reyes magos, la virgen, los pastores”, recordó.

Sus diseños se basan en representar la vida cotidiana e historias del estado, a través de campesinos, ancianos, danzantes, tortilleras, flores, mujeres  vestidas con trajes típicos de las ocho regiones del estado, entre otras.

En 2013 tuvo su primer encuentro con Friends of Oaxaca Folk Art (FOFA) en el Museo de Arte Popular de Oaxaca (MEAPO) para el concurso y la exposición «Celebrando la Madre Tierra: Inspiración para las Artes Populares de Oaxaca».

“Esta fue también mi primera oportunidad de compartir mis figuras de totomoxtle,  en el taller que comparto con mi madre”.

“Me complació mucho recibir una mención honorífica en este evento, e impulsó a emprender una carrera profesional”

Otra oportunidad importante que surgió de la relación de Moisés con FOFA fue conseguir una beca económica  y participar en la «Feria de Maestros de Arte» celebrada en Guadalajara.

Después participó en el concurso-exposición 2016 «Honoring Our Roots, Exploring Our Dreams», organizado en el MEAPO.

“Obtuve el primer lugar en el evento de este año, pero más allá de eso he tenido el placer de ver cómo mi trabajo ha madurado a lo largo de los años y de evaluar la experiencia a lo largo del tiempo”, dijo.

PREPARACION DE LA CÁSCARA DE MAÍZ

Para su realización hay que humedecer las hojas por mínimo 15 minutos, dependiendo de la sequedad y antigüedad de las mismas para poder trabajarlas; el color, se obtiene de anilina diluida en agua a  una temperatura de 45 grados, entre más blanca sea la hoja, absorberá mejor el tono.

El proceso total de la creación depende mucho de la figura, tamaño y detalles que requiera; para una muñeca por ejemplo, se calcula un aproximado de cuatro horas, por lo que la paciencia es fundamental, desde el inicio de la siembra, cosecha, selección y elaboración.

Sus creaciones y colores son un reflejo de la cultura tradicional mexicana, más aún,  Moisés cree que su arte es una forma de esperanza para cambiar un estado y un país.

Este año, después un lapso dedicado al estudio y especialización de su técnica, Moíses Ruiz Sosa volverá a exhibir su obra durante la Noche de Rábanos, en el zócalo de Oaxaca.

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