Palacio municipal de Tlaxiaco
Jaime Guerrero 

OAXACA, Oax. La crisis y fragmentación interna en la bancada del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la 64 Legislatura mostró una vez más la disputa de poder en los municipios, lo cual ayer miércoles provocó que se frenera de último minuto la desaparición de poderes en el municipio de Tlaxiaco que, desde del asesinato del edil, Alejandro Aparicio Santiago y el síndico, Perfecto Hernández, el pasado 1 de enero, se encuentra sin autoridad constitucional.

Ayer miércoles, en el orden del día de la sesión ordinaria se mantuvo con hermetismo el dictamen que elaboró la Comisión de Gobernación para desaparición de poderes en ese ayuntamiento, al existir 13 renuncias de regidores –entre propietarios y suplentes- de 19 que integran el cabildo.

Sin embargo, los jaloneos y disensos entre el grupo de 16 diputados morenistas que encabeza la coordinadora, Laura Estrada Mauro, y el bloque del delegado especial y diputado local de Morena, Ericel Gómez Nucamendi, provocaron el receso de una hora de la sesión para construir acuerdos.

Gómez Nucamendi y nueve diputados que comanda, con el aval de la dirigente nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, rechazaron la desaparición de poderes y que Gaudencio Ortiz Cruz, suplente de Aparicio Santiago, asumiera la presidencia municipal.

Simultáneamente un grupo de seguidores de Ortiz Cruz protestaron en el acceso principal del Congreso para exigir respeto a su autonomía, y acusaron al senador de la República, Salomón Jara Cruz, de pretender imponer a un actor afín a él, como comisionado municipal, tras la desaparición de poderes en Tlaxiaco.

De su lado, Estrada Mauro, cabildeó infructuosamente con el PRI y el PT. La también presidenta de la Junta de Coordinación Política solo tenía 15 votos de su bloque, el PRI de Alejandro Avilés Álvarez tenía seis y de la bancada del PT solo eran tres, insuficientes para obtener los 28 votos de mayoría calificada.

Frente a esos números, el PRI y PT recularon. Una vez más Estrada Mauro mostró su debilidad política y legislativa para construir acuerdos. Gómez Nucamendi recibió el apoyo de Avilés Álvarez, quien decidió mantenerse al margen de la disputa de las tribus morenistas que pelean el poder en Tlaxiaco.

Sin un acuerdo ni los votos necesarios, se reanudó la sesión y de inmediato el presidente de la Comisión de Gobernación, Jorge Villacaña Jiménez, pidió al presidente de la Mesa Directiva, César Morales Niño, bajar el dictamen de desaparición de Poderes en Tlaxiaco.

Así se frustró la inminente desaparición de poderes en esa localidad de la región de la Mixteca, que tras el asesinato de Aparicio Santiago no tiene un presidente municipal formal.

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