El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador con Alfredo Harp Helú/Foto: Cortesía.

Redacción

MONTERREY. Este miércoles fue inaugurado el Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, en las instalaciones del Parque Fundidora de la Ciudad de Monterrey, Nuevo León.

Con la presencia del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; el gobernador de Nuevo León, ‘El Bronco’ Jaime Rodríguez Calderón; el presidente municipal de Monterrey, Adrián de la Garza Santos y Alfredo Harp Helú, presidente del Salón de la Fama del Béisbol Mexicano para así cantar la voz de playball del nuevo recinto de los inmortales.

Con el antecedente de aquella idea de 1939, hecha realidad en 1973, gracias al apoyo del gran empresario, Eugenio Garza Sada, se pudo concretar el sueño de tener un recinto para los inmortales.

Ahora, este 20 de febrero se inauguró el nuevo Salón de la Fama del Béisbol Mexicano, por iniciativa y patrocinio del Alfredo Harp Helú para reedificar esta obra para que los visitantes locales, nacionales e internacionales puedan conocer la historia del rey de los deportes en México y los nombres y hombres que con sus actuaciones se convirtieron en los pilares del béisbol de nuestro país.

El presidente de México en la caja de bateo/Foto: Cortesía.

Los personajes y personalidades que asistieron a la ceremonia de inauguración además de las autoridades ya mencionadas, fueron Ana Gabriela Guevara, directora general de la Conade; Javier Salinas, presidente de la Liga Mexicana de Béisbol; Omar Canizales, Liga Mexicana del Pacífico, así como 33 leyendas del béisbol mexicano que estuvieron presentes en el evento.

 El Salón de la Fama del Béisbol Mexicano tiene su nueva sede en las instalaciones del Parque Fundidora en Monterrey, Nuevo León, ingresando por la puerta 8. Se construyó en un área de aproximadamente 8 mil metros cuadrados y tiene alrededor de 14 mil metros cuadrados de construcción.

Para ello fueron utilizados 700 mil metros cúbicos de concreto, mil toneladas de acero en varillas de diferentes calibres y más de un millón de ladrillos en la edificación de muros y techos.

El uso del ladrillo para la construcción es con la finalidad de dar similitud y a la vez reconocimiento a los edificios icónicos de Monterrey, como la Cervecería y la misma Fundidora, ya desaparecida.

El presidente de México, el gobernador de N. L. y Alfredo Harp Helú al centro/Foto: Cortesía.

El principal símbolo del Salón de la Fama son sus cúpulas, que representan la cordillera de la Sierra Madre Oriental desde donde el Cerro de la Silla atestigua este gran proyecto que a partir de este miércoles continuará con su labor de honrar la memoria de los personajes más importantes del béisbol mexicano.

El Salón de la Fama del Béisbol Mexicano se convirtió así, en un referente histórico y un lugar obligado para visitar, no solo por los amantes al rey de los deportes, sino también para todos los turistas que paseaban por la capital del Estado, ganando un prestigio nacional e internacional como uno de los recintos beisboleros de vanguardia en su época.

Durante más de 40 años el recinto de los inmortales tuvo sus puertas abiertas en los jardines de la cervecería que patrocinó el Salón de la Fama hasta el 2013, año en el que lamentablemente cerró sus puertas.

Alfredo Harp Helú, director del Salón de la Fama del Béisbol Mexicano/Foto: Cortesía.

El Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, en Parque Fundidora, abre sus puertas al público a partir del jueves 21 de febrero, con horario de 10:00 am a 7:00 pm de martes a domingo.

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