Foto: Mauricio Marat INAH.

Este debate y reflexión se realizó en el marco del aniversario 80 del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)

Notimex

CIUDAD DE MÉXICO. La antropología y su razón de ser en este nuevo milenio es motivo de debate y reflexión en el marco del aniversario 80 del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), organismo que ha sido semillero de profesionales, cuyas investigaciones han abierto múltiples perspectivas sobre la pluriculturalidad de México y las problemáticas que aquejan a sus sociedades.

Una veintena de investigadores adscritos a las distintas dependencias de la Coordinación Nacional de Antropología (CNAN) se abocaron recientemente a discernir los aportes y realizar un balance.

Así como establecer algunos de los retos que esta enfrenta al interior de la institución y la pertinencia que tiene hoy más que nunca para una administración pública federal que busca priorizar y atender los rezagos socioeconómicos, políticos y culturales de la población mexicana menos favorecida.

María Elisa Velázquez, titular de la CNAN, enfatizó mediante un comunicado que a lo largo de 80 años las distintas disciplinas y metodologías de la antropología en el INAH han sido trabajadas por casi 400 antropólogos.

La antropología física, la etnohistoria, la antropología social, la etnografía y la lingüística “han nutrido los estudios sobre el patrimonio cultural y han tenido incidencia en diversas políticas públicas que atañen a la sociedad, principalmente a los pueblos indígenas y afromexicanos”.

Sobre esta última disciplina, la lingüística, la investigadora Susana Cuevas recordó que dicha sección se creó con sólo tres expertos: María Cristina Álvarez Lomelí, Roberto Escalante y Leonardo Manrique, cifra que se ha septuplicado en 50 años, hoy congrega a 22 profesionales.

Por esta institución han pasado reconocidos lingüistas que trabajaron con muchas lenguas mexicanas, algunas ya extintas como la variante pame de Jiliapan, Hidalgo, y el chichimeco-jonaz, “de las que no tendríamos conocimiento sin ese registro acucioso”, dijo.

A 30 años del establecimiento de la Dirección de Lingüística, sus objetivos son claros: registrar, investigar, analizar y divulgar las lenguas nacionales, al mismo tiempo que promover e impulsar entre sus hablantes la adquisición de su escritura.

Asimismo, continuar con los adelantos teóricos y metodológicos de las diferentes ramas de la lingüística para proponer nuevas alternativas de estudio, llevar a cabo estudios sobre el español y su relación con las lenguas nacionales, además de investigar el desarrollo de la disciplina en México y a nivel Latinoamérica.

La Dirección de Lingüística ha venido documentando alrededor de 40 lenguas indígenas como el mixteco y el zapoteco, en sus diversas variantes, así como español y latín.

Sin embargo, este panorama representa un grano de arena dentro de la cantidad de lenguas que tiene el país, ya que de acuerdo con el catálogo del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas se cuenta con 14 familias lingüísticas y 364 variantes.

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