Tres mil hombres en Oaxaca, han recibido atención desde 2013 para cesar la violencia contra su pareja o familia

Patricia Briseño/Foto:Jorge Luis Plata

OAXACA, Oax. “Mi esposa estaba a mi cargo, por eso la controlé y decidía por ella. Me debía respeto”, así fue como Manuel, de 39 años de edad, justificó las golpizas a que sometió a su compañera por varios años.

 “Yo le advertí (a mi esposa) que la mataría,  si me volvía a provocar un coraje por sus torpezas”, expuso Pedro, de 32 años.

A su vez, Marcelino, de 40 años, aceptó que obligaba a su esposa a desnudarse cuándo esta regresaba a casa, después de su jornada de trabajo, con la intención de encontrar indicios de infidelidad, y tener un pretexto para golpearla. 

Son hombres que han incurrido en violencia durante sus relaciones de pareja; en su mayoría, llegaron ahí dirigidos por las autoridades judiciales, debido a que están bajo proceso legal; aunque hay otros que se integraron por iniciativa propia.

Así algunas de las historias expresadas en las sesiones del Centro de Reeducación para Hombres que Ejercen Violencia contra la Mujer (CREHVM).

La mayoría de los usuarios que asisten a este lugar tienen una edad promedio de 34 a 45 años de edad, cuyos oficios son en el transporte y el área de la construcción, aunque también están empleados administrativos, y del sector comercio.

Usuarios en sesión/Foto: Cortesía.

Desde su creación, en 2013, el CREHVM ha atendido a casi 3 mil varones en sus programas reeducativos  con enfoque de género. Y ha sensibilizado a unas cinco mil personas en distintas modalidades.

Marusia López Andrade, directora del Centro –pionero en México– resaltó que una de sus vertientes más significativas es la instauración del programa “Convivencia sin violencia”, dirigido a hombres jóvenes y adolescentes, debido al incremento de casos de violencia en el noviazgo, acoso en redes sociales y sexting.

El año pasado llegaron 23 adolescentes que decidieron integrarse a las 52 sesiones ofrecidas en 12 meses.

“Un chico que golpeaba a su mamá y  su novia, llegó con nosotros por un tríptico que recibió en su preparatoria. Pidió ayuda. Ahora, poco a poco, sale adelante”.

De acuerdo con la funcionaria, del total de hombres que se atienden en este Centro, al menos el 90% cesa la violencia física, lo cual se corrobora con seguimiento personalizado.

A pesar de las grandes limitaciones presupuestales, el Centro de Reeducación, dependiente de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca  (SSPO), ha podido acercarse a los hombres que ejercen violencia contra las mujeres y coordinarse con las autoridades municipales, inclusive en localidades indígenas, regidas por el sistema de usos y costumbres.

Los  usuarios son evaluados periódicamente a lo largo de un año, lo que incluye la opinión de su ex pareja, hijos y familiares para medir los cambios y detectar a tiempo casos de alta peligrosidad,  además sirve de puente para dirigir a las mujeres violentadas a las instancias encargadas de brindar la atención especializada, principalmente el Centro de Justicia para las Mujeres, de la Fiscalía General de Justicia.

El centro mantiene tres áreas operativas, en donde trabajan una decena de profesionistas en las áreas de psicología y humanidades que buscan crear conciencia en los hombres, incluyendo aquellos internos en los centros penitenciarios del estado.

El año pasado  fueron atendidos 343 presos en el programa de 29 sesiones, como parte del programa reeducativo.

“El arte-terapia es una de las técnicas utilizadas por los usuarios, pues favorece la reflexión sobre su calidad de vida”, comentó la directora e integrante de la International Associaton of Chief of Police (IACP) con certificación de buenas prácticas en atención a la Violencia Doméstica.

Dibujar ayuda a los usuarios a expresar sus emociones/Foto: Cortesía.

En esta actividad –explicó—el usuario visualiza el pasado, tal como el principio del proceso reeducativo, reconociendo las habilidades obtenidas, así como las actitudes, sentimientos e ideas que aún requieren trabajo para alcanzar un futuro que él mismo construye desde sus anhelos, pensamientos y reflexiones.

Por medio del manejo de materiales como la plastilina y lápices de colores a los usuarios se les facilita reconocer sus emociones logrando con esto la apertura de un canal por el cual expresan lo que antes les reprimía.

Puso el ejemplo de que en las primeras sesiones, en la etapa de diagnóstico, a través de dibujos, algunos usuarios presentan a su comunidad sin personajes femeninos, solo  aparecen los hombres “Las mujeres son invisibles, aunque ellos digan que aman a su esposa e hijas”, mencionó.

Sin embargo, de detectar desinterés o deserción de los usuarios, “se le avisa al juez correspondiente, quien decidirá las acciones a tomar”.

Como parte de sus logros el personal del Centro ha participado como ponentes en diversas conferencias y talleres. De manera especial se ha brindado capacitación a entidades del gobierno estatal y federal, así como de otros estados del país.

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