Foto: Emilio Morales
Rocío Flores

OAXACA, Oax. En el Día Mundial del Agua, autoridades municipales y comunitarias de San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe denuncian que su derecho humano al agua ha sido violentado por el  Estado desde el 5 de junio de 2017.

Ese derecho consagrado constitucionalmente y en los tratados internacionales que el Estado debe proteger y hacer respetar, solo ha quedado en el discurso para la comunidad indígena de la Sierra Norte de Oaxaca, pues llevan 20 meses sin el vital líquido.

“Los pobladores de Ayutla Mixe nos hemos unido a los más de 2 millones de personas en el mundo que no cuentan con agua potable en sus hogares”.

Así lo exponen a través de un mensaje dirigido a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Secretaría general de Gobierno del estado y  a organismos defensores de Derechos Humanos nacionales e internacionales.

Las autoridades hicieron un llamado a atender la situación en la que se encuentra la comunidad. Solicitan garantizar la reconexión inmediata al manantial para que el agua potable llegue a  sus hogares.

Piden también la reconstrucción del sistema hidráulico que fue destruido en 2017 por un grupo armado, presuntamente  ligado a funcionarios de Tamazulapam Mixe.

En la misiva, la  comunidad explica que el 18 de mayo del mismo año, un grupo armado, presuntamente ligado a funcionarios del municipio de Tamazulapam Mixe, les despojó  de sus  tierras en las que se halla el manantial del que obtenían agua, ubicado a escasos 800 metros de la primera casa de la  población.

Luego relatan que  el 5 de junio de ese mismo año fueron atacados por un grupo con armas de grueso calibre. En el ataque murió Luis Juan Guadalupe y cuatro mujeres fueron secuestradas y torturadas. “Varias personas más resultaron lesionadas, entre ellas una comunera de la tercera edad”, explican.

Por la presión comunitaria que ejercieron las mujeres fueron liberadas, pero  no pudieron evitar que este grupo cerraran las válvulas y dos meses después destruyó la infraestructura dejando a la comunidad sin acceso al agua.

A pesar de las denuncias interpuestas, el manantial sigue en manos de esos grupos. Por ello consideran que el Estado no ha sido capaz de garantizar el más elemental de los derechos. Tampoco ha castigado a los responsables de estos actos.

“San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe vive en estado de excepción con más de 20 meses sin agua potable y subsistiendo con la distribución de pequeños arroyos de forma racionada y con el agua de la lluvia”, explican a los organismos internacionales, lo mismo se ha documentado en los medios de comunicación y varias dependencias.

La sequía severa de estos meses  podría agravar la situación e impactar en la salud de los pobladores, alertan.

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