El impacto económico y social de la migración en Oaxaca

Dr. Mohamed Badine El Yattioui

De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Oaxaca es uno de los estados más pobres de la República mexicana. Se transformó en una entidad que enviaba migrantes a Estados Unidos a un receptor de migrantes centroamericanos y eso es de varios años. En efecto, a partir de los años 1990, la perspectiva se complicó con la llegada de nuevas poblaciones. Los impactos son varios. 

El primero es económico. Al ser uno de los estados más pobres de la República, su desarrollo es limitado. Vive del turismo y de la agricultura y eso quiere decir que las perspectivas de empleo son reducidas. Eso explica por parte la voluntad de muchos oaxaqueños de irse a otros estados de la República o a Estados Unidos.

La migración centroamericana constituye un problema económico a largo plazo porque no fue planeada y negociada, además el mercado laboral está muy limitado. 

El impacto es también social. Hay una parte de la población oaxaqueña que no acepta a esta situación y que está considerando la migración centroamericana como una amenaza para su seguridad. Como siempre la migración no controlada genera un miedo porque faltan explicaciones por parte de los gobiernos locales y federal sobre este asunto. Su silencio genera desconfianza y miedo. 

¿Qué debe hacer Oaxaca y sobre todo México? México tiene que negociar al mismo tiempo con los Estados Unidos y con los países centroamericanos para llegar a un acuerdo regional sobre el tema de la migración. 

Salir de la visión totalmente enfocada en la seguridad al nivel de las fronteras norte y sur es una necesidad. La migración mexicana como centroamericana se tiene que analizar al nivel multidimensional. Eso quiere decir que los impactos como los beneficios económicos y sociales para todos tienen que ser tomados en cuenta.

Con Donald Trump eso puede parecer imposible. Pero la diplomacia permite justamente pasar de una situación de crisis a una solución negociada y aceptada por todos.

La única solución es un sistema regional de negociación. México es un país clave al nivel geográfico para los migrantes. Tiene que transformarse en un país clave al nivel de las negociaciones. Debe ser el actor que facilita la negociación llegando con propuestas concretas y viables para el desarrollo de sus propios Estados menos desarrollados, como Oaxaca, y el desarrollo regional. No es una necesidad, es una obligación. 

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.