Foto: Stephanie Schneiderman/Tejido de brocado en telar de cintura, Larrainzar, Chiapas.

la ley de protección al patrimonio cultural podría aprobarse en el segundo periodo extraordinario

Notimex

CIUDAD DE MÉXICO. El Senado de la República alista una iniciativa de ley para evitar el plagio de diseños de las comunidades indígenas de México, por parte empresas nacionales e internacionales, anunció Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

El legislador de Morena dijo que por primera vez en el país habrá una ley que proteja el arte, la imaginación y creatividad de los indígenas, “para que nunca más les roben sus diseños y el que quiera copiarlos tendrá que pagar por ellos una vez que se registren en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial, en marcas y patentes”.

En el Foro “Proteger el Derecho Colectivo del Patrimonio Cultural Inmaterial de Pueblos y Comunidades Indígenas”, anotó que hay marcas europeas, norteamericanas, incluso nacionales que no sólo plagian, sino roban diseños de Oaxaca, Michoacán, Estado de México o Chiapas, entre otros estados.

“Y luego ellos los patentan y son dueños ya de la marca de las culturas, eso no puede ser, es más, nos hemos tardado”, expresó Monreal Ávila, quien señaló que de ser posible, el tema se abordará en el periodo extraordinario de sesiones que se celebrará los días 18, 19 y 20 de junio próximo.

A su vez, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, dijo que es preciso avanzar a la justiciabilidad del derecho colectivo de los pueblos indígenas y afromexicanos, así como en el respeto a la promoción, protección y defensa de su patrimonio cultural.

Añadió que cuando se vulnera “se incurre en una práctica desleal y ominosa que ha puesto en grave riesgo los saberes y procesos de creación cultural ancestral, además de debilitar las economías locales, la autosustentabilidad comunitaria y la preservación de su cultura”.

En la CNDH, aclaró, defendemos derechos, no privilegios, de ahí que sea imprescindible evidenciar el papel de las empresas nacionales e internacionales como entidades que violentan o no respetan los derechos humanos.

Destacó que la riqueza de las creaciones artísticas y expresiones culturales de pueblos y comunidades indígenas son motivo de admiración y reconocimiento tanto en México como en el extranjero, “pero también objeto de deseo y ambición por parte de personas y organizaciones que han pretendido apropiarse o beneficiarse de ese patrimonio cultural”.

Por ello, añadió, es prioritario colocar en la agenda pública nacional este tema, que lleva implícita la vulneración de los derechos colectivos e individuales de los pueblos indígenas, afromexicanos y comunidades equiparables.