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*Especialista ve poco probable que gobierno construya la refinería en tres años

Roberto Noguez Noguez/Notimex

CIUDAD DE MÉXICO. Aunque es muy poco probable que el gobierno cumpla con el plazo de tres años y el presupuesto de ocho mil millones de dólares para construir la refinería de Dos Bocas, lo mejor para el país es concretar el proyecto, pues su fracaso no sería bien visto por las calificadoras y el mercado.

Así lo aseguró Arturo Carranza, especialista en energía de la Consultora Mercury, al agregar que los retos de este proyecto tienen que ver con su financiamiento, la experiencia de Pemex y de la Secretaría de Energía (Sener), la tecnología necesaria y la gestión con las comunidades que se verán involucradas en su construcción.

“Lo que queda claro es que este proyecto para el gobierno es muy importante, no importa quién lo haga, sino que se haga. El proyecto del presidente Andrés Manuel López Obrador, más que político, es un proyecto que va a definir el futuro del país; si la refinería no se construye y el proyecto fracasa, el futuro del país se va a ver comprometido”, sostuvo en entrevista.

Explicó que el provenir de México está atado al éxito de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, ya que de no hacerse, las agencias calificadoras y el mercado no van a recibir bien esta noticia, dado que el financiamiento y dónde van a salir los ocho mil millones de dólares inicialmente planteados, es una preocupación, así como el dinero para financiar otros proyectos.

Arturo Carranza expuso que para lograr los plazos establecidos y el presupuesto, el gobierno tiene que recurrir al mercado, donde encontrará la tecnología necesaria para desarrollar este proyecto, además de lograr una coordinación extraordinaria entre Pemex y la Secretaría de Energía, y resolver el tema de la normatividad

En este sentido, detalló que hay tres leyes básicas que va a tener que respetar el gobierno: La Ley de Adquisiciones y Obras, la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos, y la Ley de Pemex, pues sobre esa normatividad el gobierno va a construir esa refinería y tiene que encontrar las opciones que ofrecen para desarrollarla.

Sin embargo, consideró que es poco probable lograr los plazos y el presupuesto, porque las empresas invitadas a la licitación han acreditado ser las de más experiencia en el ámbito internacional, de las cuales tres de ellas presentaron un presupuesto y un plazo mayor al establecido por las autoridades.

“Si las empresas con mayor experiencia en el mercado internacional están indicando que necesitan más que los tres años y los ocho mil millones de dólares, es un indicativo. El gobierno lo puede hacer, pero la experiencia internacional indica que es poco probable”, señaló.

De acuerdo con el analista, Petróleos Mexicanos (Pemex) en las últimas administraciones ha hecho reconfiguraciones a sus refinerías, pero construir una es mucho más complejo, además en Cadereyta o Minatitlán incurrió en sobrecostos y los tiempos establecidos se rebasaron.

En abril pasado, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) consideró necesario cancelar el proyecto de la refinería Dos Bocas, debido a que la inversión tiene 2.0 por ciento de probabilidad de éxito y podría generar una grave crisis de las finanzas públicas

El organismo creó un modelo financiero de la refinería, el cual sometió a una simulación Montecarlo para estudiar 30 mil escenarios, donde en 98 por ciento de los casos la obra genera más costos que beneficios, lo que destruye valor para Pemex.

“Una decisión como esta puede generar una grave crisis de las finanzas públicas para todo el país. Como lo afirmó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Pemex necesita tener un plan de negocios creíble y razonable”, manifestó.

Para lograrlo, dijo, es necesario que la principal empresa de México se enfoque en inversiones que generen valor y no que la destruyan, por lo que con la información disponible, la construcción de una refinería en Dos Bocas tiene una alta probabilidad de ser un obstáculo para alcanzar ese objetivo.

Recientemente el exconsejero independiente de Pemex, Fluvio Ruiz Alarcón, señaló a Notimex que más allá de la rentabilidad económica, el proyecto de la refinería daría seguridad energética al país al disminuir la dependencia de las importaciones de combustibles, además de dar a Pemex una alternativa para hacer frente a las caídas de los precios del petróleo.

Explicó que a raíz de la crisis de 1981, a Pemex se le cambió el lugar en el modelo de desarrollo del país, al pasar de ser el ente responsable de abastecer de hidrocarburos y convertirse en la principal fuente de ingresos fiscales, por lo que en los últimos 40 años se privilegió la exploración y producción petrolera.

Ruiz Alarcón expuso que si bien el crudo puede ser mejor negocio que la refinación, cuando se cayó el precio del petróleo en 2015, mientras las grandes empresas integradas obtuvieron 70 por ciento de sus ingresos de las divisiones de refinados, petroquímicos y químicos, Pemex no tenía esa opción porque transformación industrial estaba completamente atrofiada.

Sin embargo, el exconsejero de Pemex opinó que es muy difícil que en tres años se logre la construcción de la refinería de Dos Bocas y ve más factible que esté lista a finales del sexenio, sobre todo si se habla de un complejo que produzca gasolinas y combustibles ligeros, y abata la producción de combustóleo.

“Así como no es saludable estar produciendo la cantidad de gasolina que se hace ahora, tampoco lo es producir al ciento por ciento. Si las seis refinerías existentes funcionan de manera adecuada y hay una nueva refinería, hay estimaciones que estaríamos hacia 2024 o 2025 produciendo entre 80 y 85 por ciento de la demanda interna”, apuntó.

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