Notimex

CIUDAD DE MÉXICO. La directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Nadine Gasman Zylberman, reconoció que el movimiento MeToo “zarandeó” al gobierno para buscar alternativas que permitieran a las mujeres realizar denuncias de manera ágil y confidencial, incluso mediante el uso de las redes sociales.

Cuestionada al respecto, señaló que se trata de propuestas que aún se encuentran en pláticas, sobre todo en el Estado de México y en la capital del país, donde podrían implementarse y después extenderse a todo el país.

Afirmó que el movimiento surgido en redes sociales que inició en Estados Unidos para realizar denuncias de acoso y violencia contra las mujeres dedicadas al espectáculo, llegó a México y se extendió a los ámbitos académico, periodístico, musical, entre otros, es muy importante para visibilizar la violencia que ha sufrido la población femenina.

Dijo que además de la acusación penal, es necesario promover otras denuncias con sanciones laboral y administrativa, y afirmó que en el gobierno federal hay tolerancia en casos de violencia o acoso contra las trabajadoras de la administración pública.

“Tenemos un compromiso importante para atender estas demandas, estamos trabajando a nivel del gobierno federal en una ruta crítica para lograr una transformación de las dinámicas discriminatorias y violentas en razón del género en los espacios académicos, culturales y laborales”, apuntó.

Trabajo trasversal a mediano plazo con otras instancias

En el marco del congreso Análisis de las Políticas Públicas del Gobierno Federal 2018-2024 y su participación en la mesa Género y Gobierno, Gasman Zylberman aseguró que la dependencia a su cargo promueve un plan emergente para garantizar la seguridad e integridad de las niñas y mujeres en México, sobre todo para dar respuesta al feminicidio.

En el foro celebrado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, señaló que el Estado debe asumir su deber para garantizar la seguridad y la vida de las mujeres y, que para ello debe existir coordinación de los tres niveles de gobierno.

En el caso del Inmujeres, subrayó que se tiene un plan de trabajo que contempla un nuevo modelo de sociedad en el que es imprescindible un nuevo contrato social entre hombres y mujeres que incluya al Estado y a la iniciativa privada, con el reparto equitativo de tareas, responsabilidades y cuidado del hogar como acuerdo principal.

Nadine Gasman señaló que la equidad tiene un poder pacificador y la posibilidad de hacer transformaciones muy profundas en la sociedad, aunque reconoció que para ello se requiere un cambio cultural que no puede hacer el Inmujeres, sino que requiere un trabajo trasversal entre todas las instituciones.

“Tenemos mucha claridad de los desafíos para llevar esta visión al gobierno federal, a los gobiernos municipales y estatales… pero también presión de tiempo y pocos recursos donde la concurrencia de todos y todas es tan importante”, afirmó.

Al ser cuestionada por la antropóloga y académica Marta Lamas respecto a las prioridades del gobierno federal, Gasman afirmó que las acciones del presidente Andrés Manuel López Obrador han sido vehementes, pues tiene un gabinete paritario y confía en las mujeres para encargarse de secretarías como Gobernación, Energía, Bienestar y del Trabajo.

Aunque el Ejecutivo federal no se ha manifestado al respecto de manera precisa, los programas sociales que son para él una prioridad son en beneficio de mujeres, en particular de las más vulnerables, puntualizó.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.