Patricia Briseño

OAXACA, Oax., Con una tamaliza concluyó el Tercer Encuentro de Cocineras Tradicionales de Oaxaca, organizado por la asociación de cocineras tradicionales y la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta), donde locales y visitantes tuvieron la oportunidad de degustar la gastronomía de las ocho regiones del estado.

En el último  de cuatro días de la muestra gastronómica, 60 cocineras elaboraron tamales de manera simultánea. Acorde con su estilo amasaron,  respetaron los ritos y costumbres de su zona, además de utilizar los ingredientes originales ante la vista de cientos de  comensales reunidos en el Centro Cultural y de Convenciones, ubicado en la periferia de la ciudad de Oaxaca.

 Las cocineras prepararon tamales de elote, chichilo, verde, barbacoa de pollo, hongos con mole amarillo, molito rojo con camarón, frijol con quesillo, aguacate, epazote, iguana, chapulín, además de tamal de cuaresma, de día de muertos, de compromiso, entre otros.

Celia Florián, cocinera tradicional y una de las organizadoras resaltó el interés que captó este evento, que en el último día superó cinco  mil asistentes.

“El objetivo principal es de promoción y difusión de la gastronomía ancestral oaxaqueña; salvaguardar un rico patrimonio intangible que descansa en los saberes, técnicas y conocimientos que resguardan las cocineras tradicionales de las comunidades de todo el estado”, comentó.

Este encuentro, agregó, sirve para “alimentarnos” de nuestras similares; un saber colectivo, porque también nosotras (las cocineras) seguimos aprendiendo.

Durante el encuentro de la riqueza gastronómica de Oaxaca fue posible degustar un mosaico de distintos moles como el mole coloradito al vapor de jabalí, además de cochinita asada a la cubana; cochito con puré de papa, costilla de puerco en salsa de chicatana y mancha manteles. 

También fue posible encontrar agua de camote de Santo Reyes Nopala o té de limón de Tlacolula de Matamoros, o para abrir el apetito con un aperitivo de aguardiente de don Chucho de Putla Villa de Guerrero o un ron artesanal blanco o añejo de San Pablo Etla, o para los más pequeños de casa un tradicional téjate o un agua de chilacayota, horchata con tuna o con limón rayado.

Los comensales disfrutaron de gaznates, empanadas de piña, nenguanitos, cocadas o soleta de la Villa de Etla; o panquesitos de San Domingo Tehuantepec; también podrán disfrutar de un dulce de semilla de calabaza o unas jaleas de frutas naturales de Ejutla de Crespo; sin dejar de probar una nieve de mamey, coco, limón, nuez, crema de mezcal o una de la línea Gourmet de nieve bañada con salsa de mango con piña.

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