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Notimex

CIUDAD DE MÉXICO.

La bancada de Morena resolvió quitar a los senadores Kenia López Rabadán y Gustavo Madero, del Partido Acción Nacional (PAN), como presidentes de las comisiones de Derechos Humanos y Economía, respectivamente, informó Ricardo Monreal.

El coordinador de los senadores de Morena explicó que dicha resolución obedece al descontento que existe entre los legisladores de su fracción  en la Cámara alta, debido a la actitud agresiva de los panistas que protestaron y descalificaron el proceso de elección de la presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en la que fue elegida Rosario Piedra Ibarra.

Monreal aclaró que no es una decisión concretada, sino una resolución de los senadores de Morena quienes han expresado que de continuar los panistas en las presidencias de dichas comisiones los integrantes de las mismas no asistirían, con lo cual no podrían aprobar nada, ni tener acuerdos por falta de quórum.

El también presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) indicó en entrevista que ese resolutivo tiene que entregarse a este órgano de gobierno de la Cámara, para que sea avalada la propuesta de sustituir a los senadores panistas de mencionadas comisiones legislativas.

«Eso tiene que resolverlo la Jucopo, no nos adelantemos, es una resolución, no hay que seguirle agregando más fuego al fuego», expuso al puntualizar que hablará con sus compañeros para buscar una solución, pues la mesura no siempre llega a tiempo, y Morena también ha acordado que no le importa el tiempo que se tarden pero que responderán a cada uno de los insultos.

«Hay que buscar caminos de entendimiento, y no de simplemente irnos a callejones sin retorno, es parte de lo que está pasando en la vida de la República», dijo.

Reconoció que el grupo de Morena es muy difícil porque viene de la lucha social, es heterogéneo y no está acostumbrado a la disciplina política, ni a votar por votar, y lo que debió hacer el PAN es mostrarse generoso y saludar la propuesta de reponer la tercera votación de la elección de la titular de la CNDH.

Apuntó que dentro del grupo de Morena tiene una rebelión real, debido a lo cual él también está «tambaleando», aunque aclaró que él no está casado con cargos, y «si la mayoría decide que yo ya no debo estar también no tengo problema. Me voy tranquilo y me voy con la frente en alto».

«Simplemente no se pudo, no pasa nada, es la tercera vez que soy senador y me tendré que ir a cubrir el déficit de sueño que tengo y a leer», comentó al señalar que él tiene que someterse a su bancada, con la que sostuvo una reunión «muy pesada» este jueves, pues «es la discusión más álgida a la que yo me haya enfrentado».

Consideró que hay un agravio de su fracción provocado por la oposición por la falta de mesura, y que los 59 integrantes de la bancada han expresado su rechazo absoluto a las agresiones verbales que, según él, expusieron los panistas, y sobre todo por el desprestigio que se quiso hacer en contra del grupo mayoritario.

Además por las protestas violentas que se hicieron en el Pleno senatorial el 12 de noviembre pasado, cuando se tomó protesta a la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra.

Otra cosa que crispó aún más los ánimos entre esos grupos parlamentarios y enojó a los senadores de Morena fue la actitud triunfalista de los panistas cuando se enteraron que el senador Monreal iba a proponer reponer la tercera votación, y lo hicieron público, antes de votarse, como un triunfo de esa bancada, apuntó.

Consideró que otro punto en donde se equivocó el PAN fue haber expresado que esta propuesta fue un triunfo de ellos.

«O sea, antes de proponerse ya las y los voceros del PAN estaban adelantando que gracias a ellos la elección se repondría. Eso ofendió mucho a la bancada de Morena, es decir no hubo generosidad de los adversarios y no hubo tampoco sensatez», subrayó.

Informó que este jueves se reunió con todos los coordinadores parlamentarios para buscar tratar de recuperar la armonía, pues este tema de la elección de la titular de la CNDH provocó que se alterarán los ánimos en el Senado durante varios días.

El fin fue recuperar el ambiente de respeto en la Cámara alta, porque los días recientes se vivió un clima de polarización que impidió llegar a acuerdos, agregó.

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