El artista argentino quiere que la gente pueda experimentar y sentirse libre al mirar su obra

Notimex

CIUDAD DE MÉXICO. El artista Ramiro Chaves (Córdoba, 1979), quien reconoce que su carrera profesional la construyó y la está consolidando en México, señaló que este país es un lugar “muy interesante para hacer arte”.

“Más allá de las posibilidades económicas o de cualquier otro tipo, México es un lugar interesante para ser artista, porque hay mucha complejidad cultural, además de que tiene una estructura de museos y galerías. Obviamente que si lo comparamos con el sistema de escuelas de arte en países del primer mundo, puede tener su lado complicado, pero no deja de ser un lugar rico”.

En entrevista, el artista contemporaneo señaló que estudió cine y fotografía en Argentina, donde comenzó a hacer sus “primeros pininos”; sin embargo, se empezó a considerar artista cuando llegó a vivir a este país.

“Mis primeras exposiciones fueron en México. Aquí también estudié un seminario en el Centro de la Imagen, además de tomar otros talleres y trabajar con artistas y fotógrafos. Los primeros pasos de mi carrera los hice acá”, relató el argentino radicado en México desde hace 20 años.

Señaló que su trabajo se ha expuesto en lugares como la Sala de Arte Público Siqueiros, el Museo Universitario del Chopo, Museo de Arte Carrillo Gil, Museo Experimental El Eco, Museo de Arte Moderno, Museo del Palacio de Bellas Artes, así como en galerías y museos de Francia, Estados Unidos, España, Holanda, Austria, Alemania, Argentina y otros países.

“Por mi formación tengo un interés cercano en la fotografía como punto de partida, pero me interesa usar diferentes disciplinas, sobre todo mezclarlas; por ejemplo, fotografía con dibujos y con objetos, además de hacer libros y colaboraciones con otras personas. Me interesa estar trabajando en diferentes cosas al mismo tiempo”.

Espacio donde no hay límites

Ramiro Chaves apuntó que a través de sus obras no quiere que las personas logren algo al enfrentarse a su trabajo; pues lo que le interesa es “desafiar ciertos límites que la normalidad en la que vivimos nos impone; me interesa generar espacios donde la gente pueda experimentar y que no esté encasillada.

“Me interesa que la gente pueda mirar con el estómago, digerir con los ojos, oír con la boca y hablar con el oído. Quisiera desafiar la normalidad en la cual vivimos, desafiar esos límites de percepción”, agregó el artista que se expresa mediante pintura, dibujos, escultura, fotografía y trabajos audiovisuales.

Agregó que su deseo es que la gente tenga la oportunidad de ver su trabajo y se “lleve lo que sea”, porque dice que no hace las cosas pensando en que habrá una lectura de los trabajos: “me interesa que la gente se asome a una ventana de libertad o de experiencia o de relaciones, que sea libre.

“No pienso mucho en lo que la gente pensará, porque el espectador completa el trabajo con lo que ella quiere o trae en la mente”, apuntó al expresar que considera al arte como un espacio de libertad donde todo puede ocurrir.

“Es un espacio donde no hay límites y creo que no tenemos tantos espacios así para vivir la vida en una realidad que nos impone la normalidad del capitalismo en que nos encontramos. Es un espacio para aprender, desaprender, equivocarse, sentir, pensar y explotar ciertas potencialidades que no se viven en otros ámbitos”.

Añadió que en estos casi 20 años de trabajo, el arte le ha permitido encontrar un lugar “de relación conmigo mismo, que no está tan regido por los límites. A pesar de que funcione económicamente o de que sea o no un trabajo, siempre es algo que debemos estar haciendo porque nos acerca a la libertad”.

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