Patricia Briseño

OAXACA, Oax., San Pablo Guelatao, municipio indígena zapoteco, es una de las localidades asentadas en la Sierra Norte de Oaxaca libres de contagios de COVID-19 ni tiene vecindad con sitios que reporten casos.

La municipalidad, conocida como la cuna del Benemérito de las Américas, Benito Juárez García, tiene luz verde de la autoridad sanitaria federal para reiniciar, a partir del próximo 18 de mayo, sus actividades económicas, sociales, culturales y educativas tras la pandemia de coronavirus en México.

Sin embargo, el anuncio de este miércoles en el Palacio Nacional, en la Ciudad de México fue tomado con reservas, entre algunos los habitantes de este municipio, debido a que temen se relajen los filtros sanitarios instalados, y vigilados por los propios habitantes en los accesos a esta comunidad de 500 habitantes.

“Los jóvenes son los más entusiasmados; son inquietos, y quieren salir a distraerse, desplazarse a la ciudad de Oaxaca y su periferia, u otras regiones,  a visitar a sus amistades, comercios”, comentó Aldo González Rojas, ex edil de Guelatao.

Expresó que  no existe la certeza de que se mantendrán las medidas sanitarias para evitar los contagios de COVID-19, a partir de que se aprecia un desgaste físico, económico y emocional de sus paisanos en el filtro de vigilancia, quienes también quieren  retomar sus actividades cotidianas, dentro y fuera de la Sierra Juárez.

Resaltó que los filtros sanitarios resultaron efectivos, al igual que las medidas de aislamiento, por el temor de los guelatenses de enfermarse, sobretodo  porque padecen de la falta de servicios de salud efectivos en la región.

«Durante la cuarentena, los habitantes se dedicaron a sus actividades del campo y traspatio. Nadie entró, ni tampoco salió”, subrayó.

«Los retenes sanitarios operaron por recursos propios de los habitantes, y con el apoyo de un médico del centro de salud, sin embargo, nada garantiza su permanencia”, consideró el integrante de la Unión de Organizaciones de la Sierra Juarez (Unosjo).

De tal manera, dijo,  que no existen garantías de que pudieran evitarse contagios por COVID-19 en semanas sucesivas .

La estrategia para la «nueva normalidad», es decir, el reinicio de actividades, consta de tres etapas que inician el 18 de mayo y culminan el 1 de junio y aunque se mantendrán las medidas de sanitarias para evitar más contagios de covid-19, se contempla la reapertura de actividades como la minería, la construcción y la fabricación de transporte. 

González lamentó que en este punto se incluya la reapertura de los trabajos de la minería en todas sus etapas, esto lo consideró una “verdadera” agresión a los pueblos indígenas, quienes mantienen varios litigios por la acción  extractiva de empresas trasnacionales  en detrimento del patrimonio de los oaxaqueños..

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.