La Sierra Sur debe ser el epicentro de la solidaridad

Humberto Cruz Matías

OAXACA, Oax. Los pueblos de la Sierra Sur de Oaxaca resintieron el embate de la naturaleza. Un poderoso terremoto magnitud 7.4 sacudió las montañas e hizo más evidente el alto grado de marginación y pobreza, pero también la resistencia y la solidaridad de su gente.

Las lluvias de los últimos días y los efectos del sismo dificultan el tránsito, para llegar a San Juan Ozolotepec hay que manejar más de cinco horas entre acantilados, algunos abismos y unos tramos de carretera llenos de derrumbes y lodo, pero también se advierte el empeño de los pueblos por construirlos de nuevo, de mejorar sus caminos.

El primer impacto visible es el templo católico de la comunidad, a pesar de los daños conserva su título, Catedral de la Sierra, ahí comienzan los daños que alcanzaron a la clínica del IMSS completamente, pero que sigue brindando atención médica en un espacio alterno.

Ahí inicia el recorrido por las calles del pueblo, la lluvia y la neblina se turnan para acompañar el camino, hay que hacerlo de prisa para aprovechar la luz del día que ya casi termina, la gente es fuerte, no estaban en la plaza, sino en sus casas, algunas familias con espacios prestados y otras recogiendo escombros, salvo las grietas y muros caídos, en el resto de los hogares había limpieza, dignidad y fortaleza de sus moradores.

Más allá de los daños, lo que importan son las historias, como la de don “Lico”; caminaba lento, callado, cansado. Esa mañana había enterrado a su hermano, quien murió durante el sismo y al terminar de recoger escombros se preparaba para ir a buscar a su familia que se había quedado en el rancho.

Los reporteros fuimos tocando puertas, pidiendo permiso para entrar a las viviendas, parecía que están acostumbrados a las desgracias, no hay llantos, ni lamentos ni exigencias. Hablan con tristeza, sí, pero con poca esperanza de ayuda.

Como estas, las historias se multiplican. Poco después de las 8 de la noche el frío y la neblina refuerzan el consejo de algunos elementos de la Policía Estatal: «si van a regresar, mejor apúrense, se puede cerrar la lluvia y podrían quedarse en el camino».

Junto con los compañeros Jorge Luis Plata y Hugo Velasco el regreso fue exitoso, pero con sobresaltos, a pesar de lo estrecho del camino hubo un momento en que debimos de manejar de reversa, entre las curvas, el acantilado, el voladero, la noche y la neblina.

En la Sierra Sur de Oaxaca han soportado los efectos de huracanes, terremotos, sequías, incendios, lluvias intensas y conflictos. Por efecto del sismo, de acuerdo con información de la Coordinación Estatal de Protección civil, hasta el pasado viernes se habían contabilizado seis personas muertas, 33 municipios afectados, daños en 22 escuelas, una clínica y dos centros de salud, y 33 sitios emblemáticos como la Catedral de la Sierra.

Otra vez la Sierra Sur de Oaxaca merece ser el epicentro de la solidaridad de todos.

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