EL COMENTARIO DE HOY

Juan Pérez Audelo/ Columna

Uno de los ejes de la modernidad, es la velocidad impresionante con la que se difunde la información. Los datos viajan hoy por el ciberespacio en tiempo real. Un accidente, una protesta, un crimen, etc., se conocen en instantes. Las “benditas redes sociales”, sea Facebook, WhatsApp o Twitter, son instrumentos que con sólo oprimir una tecla nos ponen al tanto de lo que ocurre en nuestro entorno, en el país o en el mundo. Pero no vamos a hablar de esto, que hay profesionales, jóvenes y adultos especialistas en el tema. A lo que vamos es a lo siguiente.

La semana pasada ocurrieron en Oaxaca una serie de ilícitos y acciones criminales. Información de lugares y hechos, fotos, videos y demás estuvieron al alcance no sólo de autoridades y periodistas, sino de la sociedad en general. Es decir, las fuentes de información –salvo excepciones- ya no son exclusivas, sino que se han generalizado. Un automovilista, un transeúnte o pasajero, puede ser la fuente de primera mano de un acto o acción determinada. En los medios: prensa, radio o televisión procesamos dicha información con mayores datos, antecedentes, fuentes oficiales, documentales, etc., para dar una información más completa, veraz y oportuna.

En los grupos o chats de amigos, redes familiares, de compañeros, medios de comunicación, redes institucionales y profesionales, el flujo de datos, más que de buenos deseos, memes o saludos, es impresionante. Así nos enteramos de las personas que han sido atacadas con arma blanca en la zona del Mercado de Abasto; el asalto a un negocio en la Colonia Reforma; las heridas a una dama que hacía fila en una sucursal bancaria. La noticia no está procesada aún. Pero sí podemos entender que en la capital y el estado existe un serio problema de inseguridad.

De igual forma, obtuvimos información de hechos criminales que se dieron en todo el estado y que, al procesarla nos dio un estimado de al menos doce homicidios entre miércoles y viernes. Y por ello también nos sorprende que, de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que nos digan que los delitos de alto impacto y la criminalidad se han reducido en Oaxaca, cuando lo que tenemos frente a nosotros es una realidad diferente, más cruda, más apegada a la verdad.

Sin descalificar o demeritar a nadie: ¿o nosotros como sociedad, que tenemos las evidencias más cercanas estamos mal o aquellos que hacen los informes con cuentas más alegres, tienen otros datos? Es una pregunta. Como dice un colega: que conteste la ciencia.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.