Patricia Briseño

OAXACA, Oax. Rufina Robles Martínez de 38 años de edad, con cuatro meses de embarazo falleció ante la dificultad de desplazarse de su comunidad, Santa María Zapotitlán, en la Sierra Sur, a un hospital  donde habría de recibir atención médica; la localidad se encuentra incomunicada por los derrumbes y deslaves provocados por las tormentas Beatriz y Calvin.

La salud de la indígena chontal se complicó debido a que presentaba un cuadro de hipertensión elevada, que no fue atendida en la casa de salud comunitaria de Zapotitlán donde no hay médico ni enfermera de tiempo completo, informó Armando de la Cruz Cortés, defensor de los derechos humanos en la  región.

En entrevista telefónica detalló que a pesar de los esfuerzos de su esposo y autoridades locales por salvarle la vida a la gestante los derrumbes, deslaves, deslizamientos, hundimientos y agrietamientos en los caminos y carreteras troncales les impidieron salir del pueblo.

El también integrante de la organización no gubernamental, Tequio Jurídico, aseguró que el acceso es imposible a causa de que los caminos quedaron totalmente destruidos, y únicamente se puede acceder vía área.

“La mujer dejó tres hijos huérfanos, a cargo de su esposo”, lamentó

No obstante –señaló – en condiciones “normales” los habitantes de Santa María Zapotitlán, ubicada en el municipio de Santa María Ecatepec, tienen que recorrer entre seis y siete horas, para acudir a los hospitales de Santo Domingo Tehuantepec o Salina Cruz.

Dijo que el mismo riesgo corrió Alfredo Espinoza Jiménez, de 52 años, también de Zapotitlán, quien fue sacado en hombres para recibir atención  médica al pueblo vecino de San Juan Alotepec para buscar los medios y trasladarlo a un hospital.

Mencionó que la población se comunicó telefónicamente con un funcionario del gobierno estatal, Carlos Rasgado Toledo, para solicitar su traslado vía aérea, pero se rehusó porque los vuelos de los helicópteros se habían cancelado por el estado del tiempo.

Por lo anterior, demandó al gobierno estatal que atienda la emergencia en los pueblos indígenas chontales para evitar más decesos y que rehabiliten los caminos. También exigió que ofrezca atención médica y víveres a los más de siete mil habitantes incomunicados.

Finalmente urgió el abasto de  las tiendas Diconsa debido a que se acabaron los alimentos en Santa María Zapotitlán, San José Chiltepec, San Juan Alotepec, Santa Lucía Mecaltepec, Santa María Candelaria, San Matías Petacaltepec, San Miguel Suchiltepec, San Pedro Sosoltepec, San Pedro Tepalcatepec, San Miguel Chongos y Guadalupe Victoria.

No hay comentarios

Dejar respuesta