Taxis del sitio Alameda / Foto: NVI
Citlalli López

OAXACA, Oax. Viven detrás de un volante, conocen cada palmo de la ciudad y a pesar de que se mueven entre el peligro del asalto, siempre llevan la sonrisa en el rostro; se trata de Enrique y Víctor, dos taxistas del sitio Alameda, quienes con más de tres décadas al volante, afirman que así seguirán hasta que el cuerpo aguante.

En Oaxaca, cada 12 de agosto se celebra el Día del Taxista, la festividad la realizan al estilo oaxaqueño, con banda, calenda, misa, cuetones y marmotas; pues cada año es para los taxistas un motivo de celebrar la vida y el trabajo.

A lo largo de su labor, Víctor explica que en tres ocasiones ha librado la muerte y que en un estuvo más cerca, pero afortunadamente, señala, solo le robaron el vehículo y la cuenta.

“Nadie se salva de los asaltos, en una ocasión me robaron todo, el vehículo y hasta dinero que no era de la cuenta, en estos tiempo nadie se salva de la delincuencia”, declara.

Por su parte, Enrique a sus 34 años de estar al frente del volante, nunca ha sido víctima de un atraco, por el contrario explica que su trabajo ha estado lleno de satisfacciones y alegrías. A través de las ruleteadas ha sacado adelante a su familia.

“Yo empecé a los 18 años, al principio por diversión luego se fue tornando una responsabilidad, pues había gastos que cubrir y  así se pasaron los últimos 30 años”, comenta.

La fila en el sitio avanza, Enrique aborda su unidad y se dirige a su próximo destino, siempre con una sonrisa en el rostro; Víctor va detrás de la fila, los pasajeros llegan pronto y también aborda su unidad, con la convicción de continuar en esta labor hasta que el cuerpo aguante.

 

 

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