Rocío Flores

OAXACA, Oax.  Ser madre en México y en muchas partes del mundo parece un requisito para sentirse plenas, incluso suele verse como una necesidad, un instinto  natural o un mandato social, pero no lo es, al menos no para todas las mujeres.

La maternidad es un discurso dominante que ha ido introyectando esa necesidad, pero ser madre o no serlo es una decisión personal, coinciden en entrevista, la fotógrafa Judith Romero, la curadora Rián Lozano y la directora del Grupo de Estudios sobre la Mujer Rosario Castellanos (Gesmujer) Ximena Avellaneda.

Judith Romero inauguró este fin de semana la muestra fotográfica Otras mujeres, en la que visibiliza, a través de imágenes y testimonios recogidos en diferentes países, las percepciones, argumentos y experiencias de 10 mujeres que decidieron libremente no seguir esta idea que convierte a la (buena) mujer en sinónimo de madre.

Hacer pública la posibilidad de reflexionar este tema implicó para la artista un largo proceso de autoexploración, de investigación (que aún no concluye) y un trabajo creativo a través de la Fotografía.

Judith se encontró con más de una decena de mujeres  con diferentes contextos socioeconómicos, geográficos y de sexualidades diversas, pero que comparten entre ellas, la determinación de no ser madres. A pesar de esas diferencias, incluyendo las raciales, las une esta decisión, “no son solo hechos azarosos y esto es lo interesante de la investigación”,  explica Rián Lozano, la curadora de la muestra, historiadora del Arte y Doctora en Filosofía y feminista.

Otras Mujeres. Buenos Aires Argentina 2015

A partir de los relatos,  la también investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, identifica que estas mujeres tienen dos cosas en común, la primera tener que luchar mucho contra los prejuicios y todo el impacto que la construcción de la buena mujer, relacionado con la idea de ser madre, tienen en nuestra sociedad mexicana y en la sociedad mundial.

“Estos prejuicios funcionan muy bien al capitalismo”, agrega.

Por otro lado destaca la capacidad, la voluntad y la valentía de alejarse de las cosas que no les funcionaban, sea familia, o entorno laboral.

Al final, señala la curadora, este trabajo permite reflexionar sobre la maternidad asociada a la soledad, “parece que la maternidad, es procrear y tener asegurado un futuro con alguien a tu lado. Parece que cuando no tienes un hijo te vas a quedar sola el resto de tu vida”.

Sobre la independencia destaca que existen mujeres profesionistas, que han decido un futuro en el que no tengan que estar enfocadas en otra cosas que no sea ellas mismas, lo cual no las separa de otros proyectos afectivos.

Rían explica que otros de los temas recurrentes en las protagonistas es el tema entorno a los derechos sexuales y reproductivos, muchas de ellas, hablan del aborto y en una situación como la que se vive actualmente en México, donde hay mujeres presas por abortar, es fundamental pensar que es un derecho por el que hay que seguir luchando.

En su opinión, la exhibición de Romero representa un acto potente, que pone en tela de juicio un discurso dominante. Considera que el arte es un espacio estupendo para colocar ciertos discursos que parecen ajenos a la sociedad.

Esta muestra, reconoce, parte de un proceso exploratorio pero tiene un compromiso político y éste es la decisión de no ser madres.

Esta elección implica el ejercicio pleno de un derecho humano: el de decidir libremente y sin remordimiento sobre tu sexualidad, sobre tu cuerpo y sobre tu vida, coinciden  la fotógrafa, la curadora Rián y la directora de Ges Mujer, Ximena Avellaneda.

De la serie Otras Mujeres, playa Aguachil, Ixhuatan, Oaxaca 2017

Avellaneda coloca este tema en el contexto de Oaxaca, expone que es un tema que se aborda poco en el estado, pero que es fundamental pues tiene que ver con los derechos humanos de las mujeres de decidir sobre su cuerpo.

“En Gesmujer hemos  propiciado esta discusión que poco se ha dado, pero que reconocemos.  Actualmente las jóvenes ven la posibilidad de no ser madres como una realidad”.

¿Cuál es la función de la maternidad, para qué le sirve ser madre al sistema ? se les cuestiona.

Todas sonríen, toman aire, suspiran y explican.

Dentro del sistema social ser madre parece un mandato para las mujeres, esto ha convenido a los sistemas e instituciones, como la familia y la iglesia, quienes han definido y reforzado esa forma de pensar, pero la realidad nos lleva a situaciones patéticas, vemos a mujeres que se tienen que enfrentar de manera violenta a la maternidad, sin desearlo, con consecuencias horribles para ellas y para los niñas o niños que han procreado, explica la directora de GesMujer.

La  maternidad ha servido para mantener a las mujeres dentro del ámbito privado, en el cuidado de los hijos y eximir a los hombres de esa  responsabilidad con el argumento de que aportarán al sustento, pero el tiempo nos ha  mostrado claramente otra realidad, ni hay tal sustento, ni tal presencia de los hombres, por el contrario se han eximido de la crianza, relegando ésta totalmente a las mujeres.

“Se convierte así  en una carga, en un yugo para un número indeterminado de mujeres”

La moral nos dictó desde pequeñas la maternidad como un mandato, pero a medida que vamos creciendo la acomodamos a nuestra vida, a partir de las experiencias propias y posibilidades vitales, apunta la comunicadora Anel Flores, y agrega, la no maternidad es una tendencia -no una moda como dicen algunas revistas- porque siempre ha existido.

El MACO le abrió las puertas a Judtih Romero para hacerlo público este tema. Su directora Cecilia Mingüer señala, “es necesario revisar algo que muchas mujeres sabemos y nadie ha hecho públicamente, la posibilidad de explorar qué piensan y cómo se sienten con la presión de las amigas, la familia, con la pareja…”

Otras mujeres, forma parte de Red FotoMéxico 2017, y permanecerá en exhibición en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), hasta el 11 de enero de 2018.

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