Patricia Briseño

OAXACA, Oax. Un pedacito de Oaxaca reunido en una caja, con sus  piezas talladas por maestros del arte popular,  aromas y sabores seductores, sin olvidar sus colores radiantes, tradición y simbología de pueblo mágico.

“Oaxaca en una Caja es una iniciativa familiar que procura que cada vez que el poseedor revise su contenidos tenga presente el color, el arte y la sensibilidad de uno de los estados más ricos en sus tradiciones y acervo cultural”, explica Tabatha Mata Navarro, fundadora y directora de la iniciativa.

Orgullosa de sus orígenes, de la creatividad de los hombres y mujeres que pueblan cada rincón de esta entidad, Tabatha decidió colocar en una caja de madera muestras representativas de lo que se realiza en las ocho regiones que conforman Oaxaca.

Bajo la modalidad de comercio justo, respetuosa de las comunidades indígenas, y dispuesta a pagar en forma inmediata “sin regateos”, se acercó a los artesanos y productores de las regiones de los Valles Centrales, Costa, Sierra Norte, Sierra Sur, Cañada, Cuenca del Papaloapan, Istmo y Mixteca.

Reunió piezas de barro, en sus variedades de rojo, verde y negro; el tejido de  fibras  vegetales; los metales, como joyería trabajada en filigrana; textiles, hilados, sin olvidar la talla de madera, el mezcal y el café, entre otros.

Martha Navarro, pintora y madre de Tabatha se involucró pintando cada caja de madera con atractivos y coloridos diseños.

“Mi inspiración son las flores, las frutas, los paisajes, el cielo, las aves”, comenta la artista plástica.

Madre e hija consiguieron acomodar en una caja de madera portátil: una pieza de barro negro, de San Bartolo Coyotepec; alebrijes, de Arrazola; chocolate y mole, de los Valles Centrales; mezcal, de Santiago Matatlán; café, de Pluma Hidalgo y  textiles, de Teotitlán del Valle.

Desde su inicios y hasta la fecha ambas recorren el estado involucrando a familias de productores.

“La propuesta de valor está conformada por la capacidad creativa del artesano, la exclusividad del producto, y los materiales locales”, explica Tabatha también profesionista en comercio internacional

 Las emprendedoras arrancaron en 2012 , entonces las “cajas tenía  acabados sencillos,  cuyo contenido estaba limitado a artesanías y mezcal”, recuerdan.

Al paso de los años incorporaron una línea de alimentos gourmet, como mermeladas y salsas, producción artesanal de la Sierra Sur;  una línea de cosméticos naturales que es libre de parabenos que son los derivados del petróleo, de la cooperativa de mujeres costeñas de Mazunte, del municipio de Santa María Tonameca.

En fecha reciente han incluido ron elaborado en la región de la Cañada, jícaras, tazas y hierbas aromáticas, poleo y cedrón, para preparar infusiones.

La publicidad del producto inició de boca a boca, y redes sociales. El entusiasmo de los receptores fue inmediato, por lo que los pedidos fueron inmediatos.

El comercio justo que guía esta iniciativa se sustenta en un red de apoyo que impacta favorablemente en familias de menores ingresos económicos, habitantes de comunidades rurales.

“Los productos colocados en cada caja llevan la firma del artesano y su dirección para que el poseedor –de estar interesado—consiga contactarlo, esto con la finalidad de evitar intermediarios”, sostiene Tabatha.

“Nos sentimos orgullosas de destacar en todo momento el origen del producto; aprovechar como espacios de promoción internet y las redes sociales; y mantener la innovación como señal de vigencia”.  

Oaxaca en una Caja aplica un modelo de negocio en armonía con el medioambiente bajo la modalidad comercio justo. La propuesta de valor está conformada por la capacidad creativa del artesano, la exclusividad del producto, y los materiales con los cuales éste se elabora.

El cuidado al medioambiente, respetuoso por los pueblos originarios, y dispuesto a pagar un precio justo por una artesanía de calidad, en pro de ayudar a preservar la continuidad de un negocio que va en directo beneficio del maestro artesano y sus comunidades.

Oaxaca en una Caja

Es una marca registrada por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

Aplicó para conseguir la autorización del logotipo  “Hecho en México”

Busca conseguir la certificación de “libre de trabajo infantil”

Su carácter social ha llevado a Oaxaca en un Caja a colaborar con diversas organizaciones no gubernamentales para crear ediciones especiales de sus cajas, con el objetivo de recaudar fondos para causas sociales; tal es el caso del trabajo realizado con Be Foundation Derecho a la Identidad.

Asimismo, después de los sismos de septiembre enfatiza su atención a resaltar el trabajo artesanal del Istmo de Tehuantepec, la región más afectada por aquel evento.

 

Estas coloridas cajas han llegado a distintos puntos del mundo para dar a conocer la riqueza cultural del estado. Se han convertido en uno de los artículos favoritos de los turistas nacionales e internacionales, y también de dependencias gubernamentales, empresas privadas, instituciones académicas y fundaciones.

 

13 modelos de cajas

La caja “Guelaguetza”, es la más preciada pues reúne un producto de cada región.

El Papa Francisco recibió Oaxaca en una Caja durante la visita que  realizó a nuestro país, en 2016.

Rigoberta Menchú Tum, Premio Novel de la Paz , tiene a Oaxaca en una Caja.

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