Arturo Peimbert, titular de DDHPO, acompañó a la caravana migrante durante su travesía por Oaxaca.
Patricia Briseño

OAXACA, Oax. Arturo Peimbert Calvo, defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) aseguró que cuatro testimonios de migrantes sustentan la versión de la desaparición de una centena de centroamericanos en ciudad Isla, Veracruz.

“Incluso, agregó, soy testigo de cómo camiones tipo torton, con caja vacía, se enfilaron a orilla de carretera para ofrecer el viaje por 150 pesos a Puebla. Yo traté de persuadirlos, incluso, usé un megáfono para advertirles del peligro, y que no los abordaran”.

“También observé como los chóferes encerraron a los migrantes –entre los que estaban niños y mujeres- con candado”.

En entrevista con este medio, el defensor dijo que los testimonios ya están asentados en la carpeta de investigación iniciada en la Fiscalía General de Puebla, y ante la Procuraduría General de la República, asimismo, se denunció ante organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.

“Los expedientes incluyen nombres y datos generales de algunos desaparecidos, además del registro de las placas de los camiones que abordaron”, agregó.

Peimbert comentó que las versiones recuperadas por él y su equipo de la DDHPO comprenden la de los familiares que buscan a los desaparecidos, y la de aquellos que fueron abandonados en la carretera de Puebla-Ciudad de México.

Los testimonios relatan que los captores usaban armas para amagar a ocupantes de los tráileres, a los que Peimbert se refiere como “el tráiler de la muerte”.

Entre los casos recuperados por la Defensoría está el del migrante hondureño, Francisco Ruiz, quien denunció la pérdida de su hijo, y posteriormente de su esposa e hijas.

Precisó que el niño se extravió el 30 de octubre en el municipio de Santiago Niltepec, por donde pasó la primera caravana antes de arribar a Juchitán de Zaragoza, en el Istmo de Tehuantepec.

Ante la desilusión y desesperación de no tener cómo llegar a la Ciudad de México, el sábado 3 de noviembre un contingente de la primera caravana abordó los camiones con placas del Estado de México, en Ciudad Isla, Veracruz y ese mismo día o el domingo debieron llegar a Córdoba, Puebla o a la capital del país, pero esto no ocurrió.

“Lo que hizo el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, en lugar de ayudar, fue exponer a los migrantes provocando desesperación y diseminar la caravana”, recriminó Peimbert.

En relación a la versiones que lo contradicen, defendió el testimonio de los familiares y de aquellos que fueron liberados, pues “como defensor, nunca pongo en duda la palabra de la víctima, además, yo soy testigo”, concluyó el titular de la DDHPO.

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