El libro rompe lo exótico de la cultura mixe
Rocío Flores

OAXACA, Oax. Voces del Zempoaltépetl es una sugerencia a resignificar nuestras palabras a través de los sonidos e imágenes de los pueblos indígenas. Es un libro, una invitación y una bienvenida al pueblo ayuuk, de Oaxaca.

Cada palabra, cada texto y fotografía devela parte del pensamiento, los principios del pueblo de Ayutla Mixe y la relación de los habitantes con la “divinidad del campo”, y la sagrada “casa del trueno”, entre otras imágenes.

Es una obra llena de simbolismo. En forma y fondo.  La lingüista y escritora Yasnaya Aguilar explica que casi siempre en los libros de lenguas indígenas, la forma replica el fondo de la relación de poder.

“Uno puede ver libros hermosos en francés en inglés, en papel maravilloso, con excelentes fotografías y edición, contrario a los libros indígenas con imágenes borrosas, que refuerzan la idea de que valen menos”.

Por eso  ─abunda ─ un libro con excelentes fotografías y papel, de un hablante tan comprometido como el autor Federico Villanueva Damián tiene una carga simbólica fuerte.

El profesor Federico enseña la vida comunitaria. “Es una persona comprometida con su pueblo y no con el reconocimiento externo. Lo que se dice aquí (en el libro) se ha forjado en ese contexto, no es una voz impostada que romantiza lo que ha vivido”, coinciden la lingüista, el pedagogo y director musical Nathanael Lorenzo Hernández y la profesora Flor García Velázquez.

Voces del Zempoaltépetl vio la luz con los maestros de la región mixe. A partir de ahí se empezaron a generar otras actividades con las madres y padres de familia para que pudieran recuperar poco a poco la fuerza de su lengua.

Antes fue hoja volante, poesía declamada por estudiantes, frases para una invitación, palabras en unos llaveros y ahora es un libro que ─con un lenguaje poético, propio de las lenguas indígenas─ recuerda lo importante que es convivir en armonía, explica García Velázquez.

La edición contó con la asesoría del fotógrafo Toni Kuhn, recién galardonado con un Ariel de oro. “El libro es una chulada”, Toni me abrió las puertas al mundo imaginario, dice el autor.

Voces del Zempoaltépetl “va más allá de ver a la cultura mixe como ‘los jamás conquistados’, rompe lo exótico de la cultura mixe y lo devuelve a su lugar invita a ver la esencia de los ayuuk”, opina el compositor y director musical Nathanael Lorenzo.

Federico Villanueva Damián comparte en los textos Casa el trueno, Divinidad del campo, No pierdas tu ombligo, Luna, Gusano insoportable, Alégrate y La cultura mixe no perecerá, un profundo conocimiento de su lengua mixe, producto de una investigación de más de 30 años dentro de su comunidad de origen, San Pedro y San Pablo Ayutla, Mixes.

Voces del Zempoaltépetl retoma el nombre del emblemático cerro de los 20 picos. Fue presentado en la 38 FILO.

El libro reivindica, de alguna manera, el papel de los maestros en esos años 30 cuando llegaron con esta idea de “estandarizar” a todos, imponer castigos o avergonzar a la gente para que no hablaran su lengua materna, lo que dio como resultado la perdida de las lenguas, apunta García Velázquez. Aunque no se escapa de un contexto similar; su presentación se da en tiempos empeñados en uniformar las diferencias que por siglos han dado identidad a los pueblos indígenas del estado de Oaxaca.

 

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