Donan a la fundación Rodolfo Morales 18 piezas escenográficas creadas por el artista

 *  Los amigos del pintor realizaron un emotivo homenaje en el Teatro Macedonio Alcalá.

Oaxaca, Oax., 10 de mayo del 2014.-  Un total de 18 collages elaborados por el reconocido pintor oaxaqueño Rodolfo Morales en el año de 1999 y que sirvieron como piezas escenográficas del montaje “Antonieta”, presentado en el Palacio de Bellas Artes, fueron donados por la coreógrafa y directora de la Compañía Ballet Teatro del Espacio, Gladiola Orozco.

En un acto celebrado en el ex casino del Teatro Macedonio Alcalá, posterior al homenaje realizado al pintor nacido en Ocotlán de Morelos el 8 de mayo de 1925, de manera oficial, y ante el Notario Público número 19, Rodolfo Morales Moreno, la maestra Orozco donó las piezas originales que Morales le obsequió y que a partir de esta fecha formarán parte del acervo de la Fundación Cultural creada por el artista y que preside Alberto Morales.

En la ceremonia, el secretario de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta), Francisco Martínez Neri, quien asistió con la representación del gobernador Gabino Cué Monteagudo, firmó el acta notarial como testigo de honor; de la misma manera lo hicieron María Isabel Grañen Porrua, presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú y Martín Vázquez Villanueva, diputado federal por Oaxaca, entre otras personalidades.

En el acto estuvieron presentes Esteban San Juan Maldonado, integrante de la directiva de la Fundación Cultural; así como Margarita Dalton Palomo, Nancy Mayagoitia y Virgilio Caballero, quienes previamente participaron en una amena charla recordando al maestro Morales; de igual manera decenas de amigos, admiradores y seguidores del artista, quienes se unieron para recordarlo en el día de su onomástico.

amigos de Morales

Rodolfo Morales vive en el corazón de los oaxaqueños

 Si el reconocido pintor oaxaqueño Rodolfo Morales viviera, el pasado jueves hubiera cumplido 89 años de edad y disfrutaría del gran homenaje que amigos y familiares organizaron en el Teatro “Macedonio Alcalá” para celebrar su vida, pero sobre todo esa bondad que siempre lo animó a apoyar a su natal Ocotlán de Morelos y a todo aquel que se le acercara.

“Rodolfo Morales en las artes” fue el título del homenaje que la SECULTA, la Fundación Cultural Rodolfo Morales, el Museo Rodolfo Morales y la coreógrafa y bailarina Gladiola Orozco presentaron ante el público oaxaqueño en el legendario Teatro Macedonio Alcalá, en dónde un gran número de personas, admiradoras de Morales y su obra, fueron testigos del espectáculo preparado.

El homenaje inició en punto de las 19:00 horas con la presencia de la Orquesta Sinfónica de Oaxaca (OSO) que, bajo la batuta del director Javier García Vigil, interpretaron la pieza “Impulsos 5”, un tema que Jorge Córdoba hizo y dedicó al pintor que falleció el 30 de enero del 2001 en la ciudad de Oaxaca.

El sonido de la sección de metales colocados en la parte alta del teatro y la presencia de percusionistas en el centro del escenario adornado con flores, mantuvieron al público atentos a disfrutar de una obra que describe la vida del pintor. Con matices contemporáneos, clásicos y prehispánicos; todo acompañado por un coro infantil de la escuela “Margarita Aguilar Díaz”, que al final de la pieza, salió nuevamente al escenario, ahora sin la orquesta para interpretar el tema “Venadito”.

Uno de los momentos más esperados de la noche fue la presentación de la escenografía que Rodolfo Morales hizo para la pieza coreográfica “Antonieta” de Gladiola Orozco. En el escenario y mientras la obra de Morales bajaba y aparecía ante la mirada del público, la coreógrafa recordó que fue en 1999 cuando el pintor ocoteco viajó desde Oaxaca hasta la Ciudad de México para presentarle una serie de collages que había realizado como propuesta para la escenografía.

En las piezas, que después se convirtieron en grandes obras que cobijaron el trabajo de los bailarines de la Compañía Ballet Teatro del Espacio que dirigía Orozco, los asistentes presenciaron el gran trabajo que el pintor hizo hace 15 años para la coreógrafa que este jueves regresó a Oaxaca para conmemorar el natalicio de su amigo.

Obra de Rodolfo Morales

Tras la breve muestra, entre aplausos que hicieron vibrar el Macedonio Alcalá, Virgilio Caballero, Isabel Grañén Pórrúa, Margarita Dalton, Nancy Mayagoitia y la misma Gladiola Orozco, todos amigos de Rodolfo Morales, subieron al escenario para ofrecer una charla en la que compartieron con el público algunos de los recuerdos y anécdotas que tuvieron con el pintor.

Caballero, quien fungió como moderador de la charla, le dio la palabra a Grañén Porrúa, quien dijo que desde hace algunos días pensaba en el pintor y por ello fue grato volver a hablar de él. La ponente dijo que “admiraba a Morales por su infinita bondad, por el gusto de recuperar el patrimonio cultural de Oaxaca. Era generoso y un gran anfitrión, disfrutaba de la preservación del patrimonio y siempre pintaba pensando en cuantas obras tenía que realizar para restaurar un inmueble. Llevaba conciertos a Ocotlán; se empeñó a trabajar por su comunidad, apoyó cientos de proyectos. El amor a si tierra, a su entorno es lo que movía a Morales”.

En su intervención, la investigadora Margarita Dalton también aseguró que en estos días había pensado en el ocoteco. Ante el público recordó de cuándo y cómo lo conoció en Ocotlán de Morelos cuando el pintor trabajaba arduamente para restaurar el exconvento de esa comunidad que lo vio nacer.

Dijo que en una ocasión visitó a Morales acompañada de los integrantes de una asociación que trabajaba a favor de las mujeres para ver si los podía apoyar con su causa, el pintor, después de recibirlas con mucho agrado, las citó al siguiente día en la ciudad de Oaxaca, donde ya tenía preparado un gran cuadro que les donó para que pudieran venderlo y obtuvieran los fondos.

“Rodolfo vivía con una alegría intensa, no sólo era generoso, era un hombre como no hay otro. Rodolfo sigue vivo en mi corazón”, dijo Dalton para después agregar que lo que motivaba a Morales siempre fue la solidaridad pero, sobre todo, la belleza y el amor.

La lluvia de anécdotas con Morales se hizo más fuerte con las palabras de Mayagoitia, quien sumó sus recuerdos a las de sus acompañantes y compartió con el público otros momentos vividos con el pintor.

Recordó las fiestas que realizaba en su casa, en especial las tradicionales posadas decembrinas, en donde llegaba todo el pueblo, amigos y conocidos que recorrían la vivienda para disfrutar de los bocadillos y la música que había en la noche. La grandeza de sus posadas era tal que, a decir de Mayagoitia, tuvieron que cancelarse cuando se dieron cuenta que llegaban camiones de turistas a ser parte de ellas.

“Fue un privilegio haberlo conocido, fue una experiencia viajar con él, y que me casara en su casa de Ocotlán. Siempre lo llevaré en mi mente y mi corazón. Era muy dócil, disciplinado, puntual. Tenía disciplina para trabajar y cumplía con su oficio. Cuando tuvo dinero decidió hacer la fundación y se dio cuenta que al vender sus obras podría obtener recursos para beneficio de su pueblo”, expuso Nancy Mayagoitia.

Al final, y para cerrar la charla, la coreógrafa mexicana recordó al público que con Rodolfo Morales “tenemos un valor universal. Ocotlán debe estar muy orgulloso de uno de su hijos, todo Oaxaca y el país completo debería estar muy orgulloso de Morales; a nivel universal es uno de los grandes pintores. El homenaje se le tiene que hacer siempre”, dijo, y luego agregó que el pintor debe ser recordado de la misma manera en que se recuerda a Octavio Paz.

La  fiesta a Morales concluyó en una gran convivencia en donde estuvieron presentes todos los admiradores del creador de Ocotlán de Morelos

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