En riesgo legado del pintor Rodolfo Morales en Ocotlán

Patricia Briseño

Oaxaca, Oax., 28 de agosto del 2014.-  La Fundación Rodolfo Morales denunció un presunto contubernio entre autoridades de la iglesia católica y civiles del Ayuntamiento de Ocotlán, para derribar una centena de árboles y las bancas del atrio del templo de Santo Domingo de Ocotlán de Morelos, legado del pintor Rodolfo Morales.

La intensión de demoler las bancas y tirar los árboles, incluyendo los cipreses de 15 metros de altura, sembrados por el  muralistas fallecido en 2001, durante el proceso de rescate del templo, volvió a nublar el ánimo de los integrantes de la Fundación Rodolfo Morales, comentó el  representante jurídico de esa asociación civil, Esteban San Juan Maldonado

“El proyecto tiene el aval del Arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello, al respaldar la demanda del anterior y actual sacerdote del templo, para instalar una velaría que sirva para la celebración de actos litúrgicos”, asentó.

“Dicen que el área de pasillo es insuficiente a la hora de festejar las celebraciones particulares”.

El arquitecto San Juan lamentó que el Arzobispo ni la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hayan atendido la demanda de audiencia que les han solicitado los integrantes de la Fundación, creada en 1992 a iniciativa del mismo maestro conocido como “ El Señor de los Sueños”.

Los hombres y las mujeres miembros de la Fundación buscamos a Chávez Botello para exponerle la importancia de la  obra del maestro Rodolfo Morales, su legado en grandes colecciones públicas y privadas en diversas partes del mundo.

Durante los últimos años de su vida, a través de la Fundación que creó, se dedicó a fomentar los valores culturales oaxaqueños, a realizar campañas de reforestación y la conservación y difusión del patrimonio artístico de la región, resaltó.

Fue con ese propósito que sembró los cipreses que la autoridad del templo de Santo Domingo amenaza con derrumbar, en confabulación con el presidente municipal de Ocotlán, José Villanueva Rodríguez y, el silencio cómplice de la delegación del INAH.

Un “proyecto” que pretende ejecutar la actual administración municipal con la complacencia de la jerarquía católica, subrayó.

De concretarse la demolición de las bancas o el derribo de los árboles insignia de la entrada al templo acarrearía la confrontación entre habitantes y representaría un atentado al patrimonio de Oaxaca y, por supuesto de los mexicanos, concluyó.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.