Ciudad de México, centro de cristiandad de españoles: especialista

Notimex

México, D.F.,., 28 de septiembre del2014.- Tras la conquista y destrucción del imperio azteca, la Ciudad de México fue tomada como centro de cristiandad por los españoles, explicó el especialistas José Rubén Romero Galván durante una charla en el marco del ciclo “La plaza principal, su entorno y su historia”.

En el Auditorio “Eduardo Matos” del Museo del Templo Mayor, el historiador refirió que México-Tenochtitlan fue llamada con justa razón por Fray Pedro de Gante la Roma del Nuevo del Mundo, de acuerdo con un comunicado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Romero Galván señaló que los conquistadores tuvieron la necesidad de destruir la urbe y recuperar su grandiosidad comparándola con el centro del catolicismo, y aunque conservaron las nominaciones en náhuatl de los cuatro barrios o campas del lugar, añadieron nombres de la cristiandad.

Se trata de Atzcoalco, Teopan, Moyotlan y Cuepopan, sitios a los cuales les anexaron los nombres San Sebastián, San Pablo, San Juan y Santa María, respectivamente.

Dichas denominaciones cristianas tuvieron una correspondencia deliberada con tres basílicas y una iglesia mayor ubicados en Roma, Italia, que para el siglo XVI y hasta el día de hoy representa el centro de la cristiandad, recordó.

Los santos y la virgen que se eligieron guardan en sus atributos aspectos que los vinculaban con las cualidades simbólicas de las zonas en que estaban localizados los campas indígenas, precisó el experto.

Atzacoalco era el rumbo del norte, de la muerte y de lo negro; por su parte, San Sebastián en Roma era una basílica vinculada con la muerte, donde se realizaban banquetes mortuorios, además de ser el repositorio de los restos de mártires importantes, expuso.

Teopan, rumbo del este, del rojo, del fuego y de lo masculino, se relacionó con San Pablo, el único apóstol representado de manera muy viril en la iconografía cristiana, apuntó.

A Moyotlan, en el sur, lugar de la juventud, el azul y lo impreciso, se le añadió el nombre de la basílica San Juan de Letrán, dedicada a San Juan Evangelista, quien representa al discípulo joven y amado de Jesús, mientras que a Cuepopan, rumbo del oeste, asociado a lo femenino, se le designó el nombre de Santa María, dijo.

Fue así que México-Tenochtitlan, territorio que para los mexicas aludía a la conexión del inframundo con la parte superior del universo, fue el centro de otra Roma, que era en el siglo XVI el eje de la cristiandad, puso en relieve.

Antes de concluir su charla, Romero Galván acotó que la ciudad prehispánica de México, destruida por los españoles, se convierte en un pasado recuperado, amestizado y cristianizado, porque no quedaba otra posibilidad.

El ciclo “La plaza principal, su entorno y su historia” ofrecerá el 9 de octubre la ponencia “La sociedad novohispana”, a cargo de Antonio Rubial.

 

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