Jessica Pilar, una historia que se sostiene en alta mar

La joven mujer de la Costa de Oaxaca, sostiene sus estudios universitarios con la pesca en alta mar.

Félix García

Puerto Ángel, Pochutla, Oax., Octubre 2014.-  A los ocho años inició su aventura en altamar, junto con su hermano y su padre, aprendió a pescar, en un principio su labor era solo sacar el agua que las olas arrojaban a su pequeña y frágil embarcación y después lograba sostener el anzuelo mientras su padre jalaba el hilo que había atrapado un buen ejemplar.

Jessica Pilar Torres ahora de 19 años y con once años de experiencia en el mar, de piel morena por los impactos de los rayos del sol y agua salada que se refleja aún más en su cabello decolorado, narra a Oro División Noticias, su pasión por la pesca que ahora es el sostén para su estudio universitario que realiza en San Pedro Pochutla.

Abordada dentro de una de las palapas instaladas frente a la Bahía de El Panteón de Puerto Ángel, Oaxaca, como se le conoce a esa área la más concurrida por los paseantes por su amplia playa, explica su forma de trabajo que es propio de hombres fuertes, ella se lanza al mar ahora como cualquiera de los pescadores con pequeñas embarcaciones sin mayor protección que la de Dios.

“Lo hago porque me gusta, desde muy chica empecé en esta actividad acompañando en un principio a mi papá que siempre ha sido pescador. No me da miedo, incluso apenas tuve una experiencia de que el carrete se salió de la lancha, tuve que lanzarme al mar para rescatarlo”, dice orgullosa Jessica Pilar, quien se acomoda una vieja gorra que porta sobre su cabeza.

La plática con esta joven mujer que impresiona por su complexión delgada y su fortaleza para afrontar las profundidades marinas, se desarrolla justo frente al mar, donde aborda la pequeña lancha para irse a la mar todos los días para ir por la producción que luego se cocina en las palapas o cocinas instaladas en la playa de Puerto Ángel.

Ella se ha especializado en la captura de atunes, -bueno por el momento- asegura porque no siempre hay esa especie suficiente para pescarla y comenta que el peso de los atunes varía, por ejemplo -apunta- estamos sacando atunes de cuatro hasta doce kilos, pero cuando empieza la temporada de lluvia el agua arrastra muchos árboles que se convierten en alimento para los peces y esto hace que aumenten de peso y hay muchos atunes grandes con peso que van de 20, 25, 30 kilos hacia adelante. Esto es muy bueno para nosotros.

La universitaria recuerda con emoción cuando comenzó a participar de lleno en la pesca que fue a los doce años cuando ya dirigía sola la lancha tras haber aprendido la actividad con el tiempo y ahora se ha convertido en una de las escasas mujeres que pescan en Puerto Ángel.

“Nosotros vamos a los atunes, ahorita no está saliendo mucho y el que está saliendo en buenas cantidades es el barrilete, Ahorita estamos sacando atunes con un pesa de entre cuatro y doce kilos, cuando empieza las primeras lluvias comienzan a bajar árboles de comerío, dice, al referirse al alimento de los peces.

Sobre su decisión para dedicarse a la pesca, Jessica, asegura que “Lo hago porque me gusta y porque desde muy chica comencé a pescar con mi papá, y no me da miedo, incluso apenas tuvimos un incidente el carretera se salió de la lancha y tuve que votarme al mar por el carrete”.

La pescadora de Puerto Angel, expresa que hay que tenerle respeto al mar ser muy respetuoso también de las indicaciones de la Capitanía de Puerto que son los guías principales de cada pescador, reconoce que “existen compañeros pescadores que minimizan las indicaciones y se aventuran al mar y es cuando surgen los naufragios, dice Jessica.

Hemos dijo, Jessica, sido testigo cuando los tiburoneros naufragan pero esto ocurre repito porque no respetan las indicaciones de la capitanía y se lanzan al mar, como el caso de los cuatro tiburoneros desaparecidos en Puerto Escondido, “pero nosotros sí, respetamos puntualmente las indicaciones de capitanía, por nuestra seguridad”.

A pregunta del reportero, sobre que otras actividades desarrolla la pescadora demás de trabajar en el mar, ella responde con mucha naturalidad que sostiene sus estudios con la actividad de la pesca, que estudia en la Universidad de San Pedro Pochutla, Ingeniería en gestión empresarial y que cursa ya el primer semestre de esa carrera en el Instituto Tecnológico de Pochutla.

“Para mí es muy bonito y más porque lo veo como trabajo, voy y me gano mi dinero y no me cae mal una lanita más y también porque me gusta demasiado pescar, incluso cuando hay vacaciones yo me voy a pescar, porque me gusta mucho esta actividad”.

Pero además Jessica tiene otras virtudes como es en el entretenimiento ella hace deporte y juega el futbol, lo practica muy bien y es delantera y juega en el equipo de Pochutla y ahora próximamente con un equipo de Puerto Angel.

En contraste con la imagen sobre la actividad pesquera, considera por muchos como propia de los hombres, está el valor de esta mujer universitaria quien sostiene sus estudios con la venta de los productos que extrae del mar y en Puerto Ángel ella es sumamente conocida, su nombre Jessica Pilar Torres.

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