Apuestan por libros infantiles inteligentes y actuales

* Promueve su más reciente obra Kitsu y el baku, ilustrada por Silvana Ávila

Notimex

México, D.F. 22  de diciembre de 2014.  La historia de la literatura para infantes en México es reciente y transita por la tendencia de ofrecer a ese sector de la población relatos inteligentes y actuales, porque  son parte del mundo y también observan los problemas, afirmó la joven escritora Elizabeth Cruz Madrid (Ciudad de México, 1981).

La también periodista aseguró  que su reciente libro Kitsu y el baku, ilustrado por la diseñadora gráfica y artista visual Silvana Ávila, merece ser leído “porque sin dramatizar las condiciones de vida actuales en México y el mundo, ofrece al lector una historia que le da un lugar en el planeta al abordar un tema que a ellos les ocupa y preocupa hoy en día”.

La historia trata de un papá que se va y no regresa. El niño tiene la duda sobre por qué el padre, simplemente, un día ya no regreso. Evoca una serie de preguntas que su progenitor le hacía cada mañana, las cuales tienen qué ver con ser responsable y el deber, y de esa forma, se comienza a cuestionar la incongruencia que advierte en la conducta de su papá.

En la trama, la noche es para que los seres humanos duerman, pero los habitantes de la Ciudad del Este lo han olvidado, porque el gobernador mandó construir una enorme casa de muñecas para su hija y nadie descansará, ni de día ni de noche, hasta que esté terminada. Será Kitsu, un niño del monte, quien enfrente a los demonios del bosque.

El chico deberá también pasar diversas pruebas para resolver todos los conflictos de su comunidad. Lo hará con la ayuda de un baku, comedor de pesadillas. En este viaje de tipo iniciático, Kitsu comprenderá cómo enfrentar sus propios problemas, que inician cuando su padre salió un día de casa para no regresar nunca más, explicó Cruz.

De tal modo, abundó, Kitsu y el baku cumple la doble misión de tocar una temática importante y fuerte, al tiempo que ofrece una historia que llama la atención, de aventuras en las que el personaje central se topa con seres inscritos en la mitología japonesa en una versión literaria libre concebida por la misma autora.

Otros beneficios de esta entrega son que aporta varios elementos de la cultura tradicional japonesa, acompaña al lector en el viaje interior de preparación hacia la adolescencia, es apoyo en el fomento de una actitud de respeto y tolerancia hacia los demás, y desarrolla en el lector una actitud reflexiva, de acuerdo con el sello editorial que publicó este libro.

Dirigido a un público lector de ocho años en adelante, el volumen fue escrito, subrayó la autora, por una atracción que siente hacia Japón, su arte y cultura, su estética y caligrafía.

“En principio, investigue su mitología y pronto surgió el interés por escribir una historia en la que cupieran todos los elementos que han formado la identidad de ese gran país”, añadió.

La  periodista de formación, comenzó a escribir para niños y jóvenes en el año 2008. En 2011 obtuvo el primer lugar en el concurso Cuenta conmigo por su cuento El fantasma japonés. obtuvo una mención honorífica en el concurso Invenciones, y ganó el segundo lugar del concurso del Museo de Arte Popular con El secreto.

Por su parte, Silvana Ávila Guzmán, con estudios de Diseño Gráfico y Comunicación Visual, ha hecho ilustraciones para editoriales y agencias de publicidad desde 2005.

En el 2008 y 2010 su obra fue seleccionada para el XVIII y XX Catálogo de Ilustradores de Publicaciones Infantiles y Juveniles del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), respectivamente.

 

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