‘Es como una aguja en un pajar’ búsqueda de migrantes, testimonios de reencuentros

*Buscar a un migrante en México es peor que buscar una aguja en un pajar, aseguran madres centroamericanas, no descansarán hasta encontrarlos

TEXTO Y FOTO: Patricia Briseño

Oaxaca, Oax., 3 de diciembre del 2014.- La caravana de madres centroamericanas “Puentes de Esperanza” que buscan a sus hijos y familiares desaparecidos en su tránsito por México a Estados Unidos aseguran que no descansarán hasta encontrarlos.

Durante su recorrido las 43 personas que viajan por México localizaron a José Yanel Valle Navarro, hondureño de 32 años de edad, quien luego de 16 años fue localizado por su madre María Delmi Valle Zuñiga en San Sebastián Tenochtitlán, estado de Hidalgo, donde estuvo confinado  a realizar tareas de labranza y pastoreo pero sin goce de sueldo.

En entrevista telefónica, aseguró, estuvo incomunicado y casi de esclavitud.

“Por temor a ser deportado, mantuve en secreto mi país de origen”, dijo.

María Delmi mantuvo la esperanza en reencontrarse con su hijo, a quien dejó de ver desde los 16 años de edad cuando salió de Comayagua de El Porvenir, departamento  Francisco Morazán, Honduras.

“ Siempre,  mantuve la esperanza vida; le pedí a Dios a verlo y me concedió ese milagro”, comentó la mujer en su momento.

La localización de José Yanel  fue posible un tercero que contactó al Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM).

De acuerdo con su testimonio, en los años de explotación en aquel rancho hidalguense, al joven no se le permitió relacionarse con nadie; fue en el pasado recientes cuando eventualmente habló con otros personas fuera de lo laboral.

Ahora, acompaña a su madre y a sus connacionales en la caravana. Se siente extraño pero está feliz por el encuentro.

Volverá a su país de origen. Regresa a la comunidad que lo vio nacer y que dejó en 1998 para tomar la ruta a los Estados Unidos luego su padre y hermana fallecieron.

De acuerdo con información del MMM, este encuentro es el número 207en los diez años de la búsqueda de madres centroamericanas.

Otro de los encuentros conseguidos en la décima caravana de  madres y familiares de Honduras, el Salvador, Nicaragua y Guatemala, “Puentes de Esperanza” en recorrido por una decena de estado de la República, está el caso de Leonila Guerra quien encontró a su  hermano, Oswaldo, en Coatzacoalcos, Veracruz, tras 17 años su partida de Honduras rumbo a los Estados Unidos.

En su momento, Oswaldo decidió migrar a Estados Unidos para proveer a la familia de recursos.

Sin embargo, la meta original cambió y decidió quedarse en  Veracruz. Pasaron muchos años para dar con su paradero por la inconsistencia de la red telefónica e internet en la comunidad donde él decidió refugiarse.

Sus padres murieron en su ausencia y  con remordimiento de no haberlo buscado como ellos hubieran querido.

En el presente, Oswaldo es obrero , vive en el municipio de Jáltipan,  donde fue ubicado por los integrantes del movimiento promigrante.

El pasado mes de noviembre, casi al inicio de la caravana, el encuentro se concretó después de algunas videollamadas logradas por defensores de derechos humanos en México y Honduras.

Fue en el parque Independencia de Coatzacoalcos donde los integrantes de la caravana atestiguaron, entre lagrimas y sonrisas, el encuentro de Leonila y Oswaldo. La consigna no se hizo esperar, “¡Sí se pudo, sí se pudo!” .

Un tercer reencuentro fue posible en la Ciudad de México donde Juana Oliva, de Honduras, encontró a su hijo después de una década.

Su hijo está internado en un centro de readaptación social, al parecer por un delito que dice no cometió. Presuntamente por su situación migratoria le negaron una defensa legal.

Por esta razón, una asociación civil de abogados se encargará del caso de migrante hondureño.

“COMO UNA AGUJA EN UN PAJAR”

Buscar a un migrante centroamericano desaparecido en México es peor que buscar una aguja en un pajar, comenta Martha Sanchez, coordinadora del Movimiento Migrante Mesoamericano.

Pero, asienta,  “no es misión imposible si los familiares y los colectivos solidarios no se limitan a tocar las puertas institucionales, donde ni siquiera reconocen su existencia, sino que como sociedad aprendemos a contribuir con esta búsqueda”

Este lunes, migrantes y voluntarios del albergue “Hermanos en el Camino” de Ciudad Ixtepec recibieron por la tarde a la caravana de madres centroamericanas “Puentes de Esperanza” .

En medio de un ambiente festivo, el grupo de 43 personas procedentes de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua fue acogido en el albergue para migrantes, fundado por el sacerdote y defensor de los derechos humanos,  Alejandro Solalinde Guerra.

Durante el recibimiento, las invitadas fueron reconocidas en su incansable lucha por recorrer  las rutas migratorias, mismas que se han convertido en una línea de fosas clandestinas, represión y violación a los derechos humanos de sus connacionales.

Este martes visitaron el Centro Penitenciario de Juchitán, en su búsqueda de familiares desaparecidos.

Luego de recorrer Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Veracruz, Estado de México, Tamaulipas, Coahuila, Hidalgo, San Luis Potosí, Distrito Federal, la caravana que arrancó el 20 de noviembre y concluirá 7 de diciembre.

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