Miguel de Cervantes, máxima figura de la literatura universal

Notimex

México., 20 de abril de 2015.- El escritor español Miguel Cervantes de Saavedra, autor de El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha, una de las obras fundamentales de la literatura universal, es quien marcó el rumbo de la novela moderna, murió el 22 de abril de 1616.

Especialistas han establecido que el llamado manco de Lepanto nació el 29 de septiembre de 1547, en Alcalá de Henares, cerca de Madrid, España, siendo hijo de Rodrigo de Cervantes y Leonor de Cortinas.

Cuando el pequeño Miguel tenía cuatro años, su padre fue encarcelado por deudas económicas, lo que llevó a la familia a trasladarse al sur del país con el abuelo Juan Cervantes, quien unos años después falleció, lo mismo que su esposa, Leonor de Torreblanca.

En ese periodo, Rodrigo de Cervantes se instaló en Sevilla como médico, pero continuó con deudas económicas, y su hermana Luisa entró al convento de las carmelitas. La familia se trasladó a Madrid en 1566, donde Miguel se inició en la poesía.

Su primer poema lo dedicó a la infanta Catalina Micaela, y en 1568 su maestro Juan López de Hoyos (1511–1583) le encargó cuatro sonetos.

De acuerdo con su biografía publicada en el portal Cervantes virtual, en 1569 se trasladó a Roma, Italia, donde fungió como camarero del futuro cardenal Julio Acquaviva (1546-1574). Al año siguiente inició su carrera militar.

En 1571 participó en la batalla de Lepanto, en la que recibió dos disparos en el pecho y otro en la mano izquierda, que finalmente perdió, de ahí que se conozca como «El manco de Lepanto».

No obstante, continuó en la vida militar y participó como «soldado aventajado» en varias campañas, entre ellas las de Corfú, Modón, Navarino, Túnez y La Goleta, por mencionar algunas, y en 1574 en las expediciones de Juan de Austria (1547-1578).

Gracias a una carta de recomendación de éste y del duque de Sessa, en 1575 se embarcó en Nápoles rumbo a Barcelona, pero su galeón fue apresado por corsarios barberiscos, quienes lo tomaron como rehén por cinco años en Argelia y pidieron 500 escudos de oro por su libertad.

Al año siguiente tuvo un fallido intento de fuga y escribió dos sonetos laudatorios, y en 1577 volvió a tratar de escapar, sin conseguirlo, lo mismo que ocurrió los dos años siguientes, hasta que en 1580 los padres trinitarios fray Juan Gil y fray Antón de la Bella lo rescataron cuando estaba a punto de partir a Constantinopla.

En busca de sacar provecho de su carrera militar, en 1581 se trasladó a Lisboa y se dedicó de lleno al teatro, con las obras Trato de Argel y Numancia. Un año más tarde empezó la redacción de La galatea, que fue aprobada dos años después, cuando Miguel de Cervantes procreó una hija, Isabel de Saavedra, con Ana Franca de Rojas.

Sin embargo, viajó a Esquivias y a los dos meses se casó, el 12 de diciembre, con Catalina de Palacios Salazar Vozmediano, quien le doblaba la edad.

Para 1587 se instaló en Sevilla, como Comisario Real de Abastos para la Armada Invencible, puesto en el que laboró 15 años y no le dejó nada. Asimismo, publicó varios sonetos laudatorios dedicados a sus amigos Alonso de Barros, Pedro de Padilla y López Maldonado.

En la década de 1590 escribió varios poemas y novelas cortas, como El cautivo, Rinconete y Cortadillo y El celoso extremeño; fue preso tres veces; se comprometió a entregar seis comedias a Rodrigo Osorio; y murió su madre en 1593.

Continuó con la composición literaria, que le valió ganar las justas poéticas dedicadas a la canonización de San Jacinto en Zaragoza. En 1603 se instaló en Valladolid con su esposa.

Fue en 1604 cuando aparecieron las primeras alusiones a Don Quijote, por ejemplo de Lope de Vega, pues la primera parte de El Ingenioso Hidalgo… se encontraba en imprenta: la licencia fue del 26 de septiembre y la tasa del 20 de diciembre.

Al año siguiente fue publicada la obra excelsa de la literatura en español, en la imprenta madrileña de Juan de la Cuesta, a costa de Francisco de Robles, con éxito inmediato y varias ediciones piratas.

También en 1606 fue encarcelado, por lo que un año después se trasladó con su esposa a Madrid, donde tuvo diferentes residencias hasta 1609, cuando ingresó en la Congregación de los Esclavos del Santísimo Sacramento del Olivar y su mujer y su hermana Andrea en la Orden Tercera.

El escritor asistió hacia 1612 a las academias de moda, en las que se codeó con escritores famosos como Lope de Vega (1562-1635); dispuso para prensa su obra Novelas ejemplares y El Quijote, que fue traducido al inglés. Dos años después al francés y el escritor tenía avanzada la segunda parte.

Esta apareció por fin en 1515, año en el que también aparecieron sus Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados. Al año siguiente redactó la dedicatoria al conde de Lemos, de Los trabajos de Persiles y Sigismunda.

Enfermo incurable de hidropesía, el 22 de abril de 1616, el autor de El Quijote falleció una semana después que William Shakespeare (según el calendario actual), en la calle del León, en Madrid.

Al día siguiente, en los registros de San Sebastián, su parroquia, se consigna que su muerte ha ocurrido el sábado 23, envuelto en su hábito franciscano y con el rostro sin cubrir, fue enterrado el 23 de abril en el convento de las trinitarias descalzas, en la entonces llamada calle de Cantarranas. De acuerdo con la costumbre de la época, sólo se registraba la fecha del entierro.

En 1995 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) promulgó el 23 de abril como el Día Internacional del Libro, pues en esa fecha coinciden las muertes de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega.

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