De parque infantil a ‘elefante blanco’

Citlalli López

Oaxaca, Oax. 09 de mayo de 2015.-A menos de tres años de su apertura el Parque del Agua, construido durante la administración del exgobernador, Ulises Ruiz Ortiz, es hoy un elefante blanco. El espacio fue cerrado en 2013 debido a que casi una cuarta parte de su área es zona de riesgo para la población que ahí acudía por la presencia de una fractura de una tapa sobre la que se sustenta el parque.

La calle de Sabino Crespo de esta capital del estado conduce hacia el Parque del Agua. La puerta se mantiene clausurada y sobre ella está un letrero en donde establece que el lugar ha quedado cerrado de manera definitiva.

“Por recomendaciones del Instituto Estatal de Protección Civil de Oaxaca, partir del día lunes 18 de marzo de 2013 este parque queda cerrado al público definitivamente. Gracias por su comprensión. Atentamente Secretaría de Administración”. Un candado en la puerta hace efectivo el anuncio.

En la zona fracturada quedaron establecidos ocho juegos empotrados en bloques de cemento. La grava fue reunida en montoncitos que dejan al descubierto algunas grietas.

Se estima que el peso soportado por la tapa del tanque es de 4 toneladas distribuidos entre 100 y 150 kilos por metro cuadrado debido a que para cubrir dicha superficie fue colocada una capa de grava de 20 centímetros de espesor, en total 2 toneladas de grava más los juegos y la carga viva.

Zona de riesgo

Durante una revisión de las instalaciones realizadas en el 2013 por funcionarios de SAPAO, se detectaron fracturas en la loza.

Más tarde, un estudio realizado por el Colegio de Ingenieros Civiles arrojó que la zona era de riesgo debido a las fisuras y no se garantizaba que la loza pudiera resistir el peso de la capa de grava, los juegos infantiles y el peso vivo de quienes acudían al parque.

El titular de SAPAO, Sergio Pablo Ríos Aquino, indicó que una de las razones por las cuales el área se encuentra fisurada es por la corrosión que ocasionan los gases desprendidos de los químicos utilizados para la potabilización y no por el peso y la construcción del parque.

Ríos Aquino señaló que las tapas de los tanques no quedan como áreas restringidas, se les de alguna ocupación debido a lo extenso de área que las ocupa.

“Cuando empezamos a revisar las estructuras, detectamos fisuras, nosotros programamos realizar estudios de ingeniería estructural que son estudios a fondo”, señaló.

La loza fue sometida a estudios más férreros para saber que se necesitaba reparar, y se extrajeron corazones de concreto para conocer su resistencia y el grado de corrosión del acero para saber en qué momento se debe sustituir.

A casi un año y medio de su cierre, el área no ha sido rehabilitada por falta de presupuesto pues su reparación está estimada en 1 millón y medio de pesos.

 

 

 

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