Diputada pide resolución sobre derechos humanos de jornaleros

Jornaleros de San Quintín/Ilustración

Notimex

México, 17 de mayo de 2015.- La diputada Lilia Aguilar Gil solicitó a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitir una resolución de la investigación por la probable violación a derechos humanos de jornaleras y jornaleros agrícolas en San Quintín, Baja California.

La secretaria de la Comisión de Justicia de la Cámara baja pidió a la Procuraduría General de Justicia y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Baja California investigar y sancionar a los responsables de someterlos a prácticas que atentan contra su dignidad.

La diputada del Partido del Trabajo (PT) exigió que se sancione a quienes obtuvieron directa o indirectamente beneficio injustificable económico o de otra índole, de manera ilícita, mediante el trabajo de jornaleros agrícolas de San Quintín.

Expresó que la problemática de abusos y explotación de las y los jornaleros agrícolas existe en por lo menos 19 estados y son Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Chiapas, Guanajuato, Zacatecas, Sinaloa, Sonora, Jalisco, Nayarit, Colima, San Luis Potosí, Querétaro, Veracruz, Morelos, Hidalgo, Michoacán, Puebla y Estado de México.

Indicó que según la Red de Jornaleros Internos, la mayoría establece una relación laboral de forma verbal con los empresarios agrícolas y/o propietarios de los ranchos, pues 90% carece de un contrato formal de trabajo, y que aunque la Ley Federal del Trabajo establece jornadas de ocho horas al día, las jornaleras y jornaleros agrícolas laboran hasta 15.

De igual modo, dijo, más de 80% carece de prestaciones laborales y sociales, lo que significa que no pueden acudir al médico en caso de enfermedades o accidentes, y si dejan de trabajar eso se traduce en pérdidas de ingresos para ellos y sus familias.

“Los problemas de salud en los campos de cultivo son uno de los principales conflictos que los jornaleros sufren”, alertó.

Refirió que la vida en los campos de cultivo se da en condiciones precarias, pues en algunas zonas agrícolas viven hacinados en galerones, donde llegan a alojarse entre 500 a tres mil trabajadores; en otros casos, las familias viven en bodegas abandonadas o casas en obra negra o de plano en ruinas, en donde hay de 20 a 100 personas.

Hizo notar que de acuerdo con la organización Respuesta Alternativa se tiene detectado que más de 90% de los campos agrícolas no cuenta con viviendas habitables y la mitad carece de baños y regaderas.

“Esta problemática se ha presentado por la falta de supervisión por parte de las autoridades laborales, sanitarias, de asistencia social o migratorias”, sostuvo.

Por ello, hizo votos para que el Estado garantice la efectiva aplicación de las leyes laborales, de seguridad social, de asistencia social, de educación y de los derechos humanos de estas personas.

“Es preocupante que el gobierno haga uso de la fuerza para disuadirlos de ejercer su derecho a la asociación, libertad de expresión y negociación colectiva, para exigir el respeto a los derechos que durante décadas les han negado”.

Llamó a las autoridades abstenerse de vulnerar los derechos de los jornaleros agrícolas, intensificar el número de visitas de verificación en estos sectores de alta incidencia, así como fomentar mecanismos interinstitucionales para hacer supervisiones periódicas.

Conforme a la Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas 2009, dijo, en el país existían al menos dos millones 40 mil 414 jornaleros agrícolas y 40% de ellos son indígenas.

Más de la mitad, añadió, procede de los 10 estados más pobres del país, entre ellos Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz; 81% no concluyó la educación secundaria, lo que los hace más vulnerables a la explotación laboral, y su edad promedio era de 36 años.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.