Preservan tradición alfarera en Oaxaca (ESPECIAL)

*Este 3 de mayo se celebra el día del alfarero, para muchas personas desapercibido ante la extinción de este oficio

**Familia alfarera de Oaxaca conserva la tradición de producir loza sin plomo

Félix García

Oaxaca, Oax., 02 de mayo de 2015.-  Como lo hicieron sus antepasados hace miles de años, que hundían sus manos en la arcilla fresca para amasajarla y poder moldear figuras de antiguos dioses zapotecas y mixtecas, una familia de alfareros del Valle de Oaxaca, son ejemplos vivo de esta tradición que todavía se conserva en la entidad.

Los secretos del barro que dan vida a las figuras y ahora a la tradicional loza de Oaxaca, los guarda celosamente la familia Chávez Aquino, quienes en medio de muchas carencias económicas y con un gran esfuerzo han preservado a través de los años la producción artesanal de loza sin plomo, hecho que ha llamado poderosamente la atención de grandes maestros de la cultura en México y de otros países que han llegado a conocer el trabajo de esta familia.

Esta tradición que se transmite de generación en generación en la llamada artesanía popular, empezó su decadencia ante la falta de mercado y la invasión de productos chinos que ahora invaden comedores, restaurantes y en las casas de familias oaxaqueñas quienes dejaron de utilizar la tradicional loza de Oaxaca.

“Soy el alfarero Felipe de Jesús Chávez, me dedico a la alfarería tradicional del valle de Oaxaca, que es el barro sin plomo, y tengo casi cuarenta años de trabajar en esto, Yo soy la cuarta generación de alfareros de Oaxaca”.

Es triste reconocer que ni las autoridades ni las familias se han preocupado realmente por fortalecer e impulsar  los oficios tradicionales de Oaxaca, lo mismo ocurre con la Talabartería, carpintería,  panaderías, barberos, sastres, mecánicos y muchos otros oficios que enaltecen un pueblo o una nación, el caso de la alfarería, en el valle de Oaxaca, existían 15 familias dedicadas a la actividad, ahora solo existen la mitad.

“Somos muy pocos alfareros, antes era una actividad muy importante, porque en cada fiesta patronal, nos compraban bastantes lozas, ahora se ha ido perdiendo esa tradición, primero porque el esfuerzo y trabajo es muy pesado y segundo porque las nuevas generaciones ya no se interesan por lo tradicional y se han ido olvidando de los oficios”, dice don Felipe de Jesús.

Actualmente seguimos produciendo, jarros, cazuelas, tazas, vajillas, floreros, entre otros.

 

Los beneficios de usar loza sin plomo

La familia Chávez Aquino, que le ha dado fama nacional a la producción de loza sin plomo en Oaxaca, al lograr que algunas de sus piezas estén precisamente en la cocina presidencial e incluso en el salón Carranza de los Pinos, donde lucen estas piezas fabricadas a mano en Oaxaca por esta familia.

Con mucho orgullo, el alfarero  e integrante de la familia Chávez Aquino, expresa que “en el 2004 ganamos el Premio Nacional de Artesanía por producir cerámica libre de plomo, de ahí en el 2011 una pieza fabricada por nosotros fue seleccionada para llevarla a un salón de los Pinos por la señora Margarita Zavala, y ahí está de exposición y esto nos enorgullece mucho”, “porque eso significa que los oaxaqueños no somos puros conflictos sino que también habemos personas que nos dedicamos al trabajo como este.

Esta familia, durante años de manera callada ha dado trabajo a muchas personas en su modesto taller ubicado a un costado del templo católico de San Martín Mexicapam, sin embargo asegura Don Felipe de Jesús Chávez, que las autoridades lejos de incentivar estas actividades los han dejado al olvido y ahora prácticamente están en extinción.

“No le han dado seguimiento a esta actividad tan noble y que permite crear un buen número de empleo, como por ejemplo hacemos piezas que no encuentran mercado, porque no tenemos promoción y la autoridad tampoco se ha interesado en incentivar esta tarea.

El secreto de la alfarería oaxaqueña, ha sido de gran interés de los extranjeros que han llegado personalmente al valle de Oaxaca para conocer estos trabajos y de esto lo testimonia el mismo alfarero Felipe de Jesús Chávez.

“Mire hemos tenido la presencia de mucha gente que viene a ver y conocer lo que hacemos en Oaxaca de manera tradicional, la última visita fue de grupo de empresarios japoneses que nos dijeron que estaban muy interesados en aprender y que nos estarían enviando a grupos que vendrán a capacitarse”.

“Nosotros quisiéramos que en lugar de venir a aprender que el gobierno mejor promueva nuestros productos en esos mercados y así poder ayudarnos en crear más empleos”.

La alfarería que ha dado fama nacional a Oaxaca, las vasijas de barro, jarrones y figuras decorativas como maceteros, entre otros, son elaboradas por esta familia de alfareros que ahora están dedicados a la elaboración de vajillas de uso doméstico, como cazuelas, jarros para chocolate, café o té, además de floreros, servilleteros, saleros y una infinidad de productos de barro.

Los siete talleres que aún existen en los Valles centrales de Oaxaca, que trabajan ahora apoyados por un torno de motor, más que un gran negocio, sobreviven porque la familia ha tomado la decisión de no dejar morir este oficio de la alfarería.

“Digamos ahorita en Oaxaca somos siete talleres tradicionales los que quedamos únicamente, que estamos trabajando sin plomo y a baja temperatura, nosotros quisiéramos que si el gobierno apoyara estos otros talleres con un horno de gas para que se reactiven, nos ayudarían mucho, porque antes trabajábamos a base de leña y esto se ha escaseado, ya no hay leña.

La esposa de don Felipe de Jesús, Socorro Aquino juega un papel fundamental en esta labor, ella es el motor para la sobrevivencia de ésta actividad artesanal.

Este próximo 3 de mayo, se celebra el ‘Día del Alfarero’, y esta familia no ha tenido la oportunidad de celebrarse, las malas experiencias han sido muchas, porque han descubierto que personas de mala fe les encargan piezas especiales que luego revenden a precios estratosféricos, cuando en realidad solo han abusado del artesano.

“Exactamente hemos tenido malas experiencias, porque hemos enseñado a personas que luego abandonan el oficio o se han dedicado a engañar en otros lados y eso no es correcto, incluso muchos de ellos vienen nos compran piezas a muy bajo costo y luego nos hemos enterado que piezas que nos compran en 200 pesos, los venden entre cuatro y cinco mil pesos.

Hoy en día esta familia sigue produciendo lozas libres de plomo, sus piezas siguen siendo muy apreciadas, sin embargo es necesario darle un verdadero impulso a esta producción artesanal en Oaxaca.

 

2 Comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.