El PAAE la cuña de la sección 22, el microuniverso del IEEPO

Patricia Briseño

OAXACA.Oax, 21 de junio de 2015.- Son el freno de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE),  los conocen como los “duros” pues son inflexibles, incluso, con los mismos dirigentes de la gremial, se trata del Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE).

El capital de los PAAE es su fuerza en las marchas y movilizaciones, son unas 15 mil personas que trabajan como secretarias, intendentes, auxiliares administrativos, servicios generales, capturistas, auxiliares contables y oficiales de transporte, entre otros.

No son docentes y no se encuentran frente a grupo, por lo tanto sus plazas son del orden administrativas y en consecuencia los salarios son menores, en el PAAE recaee la contundencia de la marcha, el plantón y la protesta.

“Tienen el número y la presencia”, según ellos.

Desde que se realizó la descentralización educativa en Oaxaca, en 1992, los cotos de poder encontraron su nicho, no solo en la cúpula del Comité Ejecutivo Seccional (CES) de la Sección 22 del SNTE, sino también dentro del PAAE.

En la historia reciente del Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) en 2013, cuando se presentó un ajuste de salarios y un mínimo aumento a sus prestaciones, en comparación de los docentes, el PAAE amagó a la dirigencia sindical con iniciar su propia lucha a favor de sus intereses, pretendieron integrarse en una nueva sección sindical.

Los intentos  no prosperaron, la cúpula sindical de la Sección  22, concilió con las delegaciones sindicales que tienen la  fuerza de 15 mil trabajadores del PAAE.

El PAAE está en las ocho regiones de la entidad, en las supervisiones escolares, jefaturas de zona, oficilías y en los propios planteles educativos, pero su mayor concentración se ubican en el edificio central del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) en donde se concentran casi 2 mil trabajadores agrupados en las delegaciones sindicales D-III-4, D-III-5 y D-III1, quienes realizan mensualmente más de 300 servicios administrativos del servicio educativo estatal y de las Dirección de Educación de Primarias e Indígenas.

EL AVANCE EN LOS COTOS DE PODER  

Las tres delegaciones sindicales del PAEE en el IEEPO controlan desde la salida de jefes de Departamento, del personal de confianza, el cumplimiento de acuerdos internos, la filiación de nuevos ingresos con la entrega de plazas a familiares de los propios trabajadores, compensaciones por horas extras y el manejo absoluto de la distribución de los llamados “nutrivales”, los cuales los entregan de acuerdo al puntaje obtenido por su participación sindical en paros, marchas, bloqueos, reuniones y protestas que realiza la Sección 22 del SNTE.

El hacinamiento en el edificio central del IEEPO es evidente. Al crecer la plantilla de personal se reducen los espacios físicos en donde puedan trabajar, crece la desconfianza, las riñas, envidas, cuidan celosamente su trabajo y se registran conflictos no solo laborales, sino hasta personales.

Un microuniverso donde la aglomeración obliga a  los trabajadores a resguardar celosos, sillas, computadoras y archivero, usando cadenas que sujetan al piso para que otros les roben su equipo e insumos. En el pasillo, el usuario del servicio se encuentra escritorios desvencijados, sillones rotas, torres de cajas y  de papel amarillento, equipo de oficina destartalado inunda las dos plantas del edificio central del IEEEPO.

 La memoria colectiva no recuerda cuándo fue la fecha en que la sede central del IEEPO recibió mantenimiento.

La dirigencia  sindical tienen una deuda con el PAAE la dignificación de las condiciones laborales, y mejoras salariales.

En el edificio central llegan a congregarse alrededor de 3 mil personas en horas y días normales laborales, desde trabajadores sindicalizados, de confianza, directivos, personas como docentes, jubilados, pensionados y terceros que asisten a realizar  trámites.

La venta de artículos de belleza, colchas por catálogo, ropa interior, artículos de importación, dulces, tandas, cajas de ahorro, préstamos con intereses, intecambios, hortalizas orgánicas, comida y hasta perros, son algunas de actividades alternas que se realizan entre la comunidad del PAAE, sin faltar las reuniones internas sindicales para revisar a asistencia de los agremiados en su pasada lucha sindical, los puntos que les corresponde, y el reparto de los “nutrivales”, “vacaciones” y demás privilegios.

LA FUERZA DEL PAAE EN EL IEEPO

La fuerza del PAAE  va desde el condicionamiento, amenazas y acoso laboral.

En su poder está la decisión de las permutas laborales también son ellos quienes deciden quien entra y quién no. Para ello levantan actas y acuerdos internos que evitan otros ingresos. Los jefes de departamento  no tienen opinión o decisión, por lo que existen trabajadores desubicados que no tienen áreas de adscripción  y solo asisten a firmar a la Coordinación de Personal y Relaciones Laborales, entrada y salida para su registro de asistencia.

En el PAAE recae la responsabilidad de los nombramientos y ascensos del escalafón, que la Reforma Educativa se propone cambiar para restarle poder a su coto.

A partir del 15 de julio de cada año, se gira una circular en el que se abre el periodo vacacional para el personal del PAAE y con ello calendarizar el periodo correspondiente a 20 días hábiles de acuerdo a las necesidades que presenten cada una de las oficinas.

El documento de autorización lleva tres firmas: la del jefe inmediato, de la representante sindical y de la secretaria general de la delegación sindical a la que se pertenece, sin ninguna de ellas no es posible el procedimiento.

Los jefes no presentan ninguna objeción, ya que se basan en los derechos sindicales que han logrado los propios trabajadores durante sus años de lucha, el problema es la autorización de parte de la delegación sindical, ya que esta se basa de acuerdo al puntaje que obtuvieron en el último año de lucha, si su participación fue mínima, será minino sus “días de estímulo”, si fue amplia y combativa sus días serán completos.

En esta decisión se han realizado reuniones muy prolongadas, con extensas discusiones, riñas, pleitos y hasta venganzas por parte de los propios agremiados.

El control el PAAE, y los jefes de Departamento  y personal de confianza esta solo para autorizar y obedecer. A su vez, la dirigencia sindical de la Sección 22 del SNTE, prefiere no involucrarse en los temas administrativos para atender la negociación política.

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