José Emilio Pacheco, el hombre que rompió fronteras culturales

Notimex

México., 01 de julio de 2015.- El escritor mexicano José Emilio Pacheco es recordado a 76 años de su nacimiento, como un destacado representante de la poesía, la narrativa y la divulgación cultural.

El autor, cuya pluma lo mismo transitó por el cuentos, las novelas, editoriales, artículos, adaptaciones, guiones cinematográficos y teatrales, textos culturales y de investigación, es considerado en un clásico de la literatura contemporánea, capaz de romper las fronteras culturales al establecer vínculos mediante las diferentes variables de su trabajo.

José Emilio Pacheco Berny nació en la Ciudad de México el 30 de junio de 1939, vivió sus primeros años en la calle Guanajuato de la colonia Roma. Su madre provenía de una familia de empresarios procedente del puerto de Veracruz y su padre alcanzó el grado de general de brigada en 1927.

Realizó sus estudios preparatorios en el Centro Universitario de México y acudió a los cursos de José Enrique Moreno de Tagle, donde comenzó a leer a diversos autores como Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes.

En este mismo periodo adquirió el gusto por el teatro y para 1960 ya había escrito las piezas en un acto “La reina” y “El pasado lo guardan las arañas”.

Pacheco emprendió la carrera de Derecho. Sin embargo, prefirió estudiar filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Con tan sólo 20 años, publicó su primer cuento La sangre de Medusas, dentro de la colección de Cuadernos del Unicornio de Arreola, que fue el punto de partida de su carrera literaria, de acuerdo con el portal web colegionacional.org.mx.

En 1966 publicó su primer libro de poemas Los elementos de la noche y su texto de cuentos El viento distante. El reposo del fuego.

En esos años además se ganó el reconocimiento de distinguidos autores como Octavio Paz, Rosario Castellanos, Emilio Carballido, Carlos Fuentes, Juan García Ponce, Luisa Josefina Hernández y Juan Rulfo.

Ya para 1973 ya contaba con distintos premios y distinciones como el premio Magda Donato en 1967, por su novela Morirás lejos; el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, en 1969, por su poemario No me preguntes cómo pasa el tiempo; el Premio Xavier Villaurrutia en 1973, por El principio del placer.

Además compartió el Ariel con Arturo Ripstein por mejor historia original y arreglo cinematográfico con El castillo de la pureza, en 1973, y por el guión de la película El santo oficio, en 1975.

Los años siguientes siguió recibiendo distintos premios y honores, entre los cuales destacan su nombramiento como Académico Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en 2006; la Medalla al Mérito Artístico en 2007 y el Premio al Mérito Literario en 2008.

Igualmente, la Medalla de Bellas Artes, que le fue conferida durante un homenaje por el 70 aniversario de su natalicio.

En 2010, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal le concedió la Medalla de Oro al Mérito Artístico y también la UNAM lo distinguió con el Doctorado Honoris Causa por ser representante de la poesía latina del último medio siglo.

Recibió el Premio Miguel de Cervantes 2009 por enaltecer el legado literario en lengua española, además en 2001, El Colegio de México le otorgó el Premio Alfonso Reyes, creado por esa institución.

Impartió clases en varias universidades de distintos países como Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, y se desempeñó como investigador en el Departamento de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Entre sus numerosas obras, figuran los libros El principio del placer (1972) y Las batallas en el desierto (1981), una de sus más leídas historias, que gira en torno a la nostalgia de un amor imposible.

Finalmente, la vida del destacado escritor José Emilio Pacheco se extinguió el 26 de enero de 2014, a los 74 años de edad, en la Ciudad de México.

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