Cambiar hábitos, necesario para combatir obesidad

Notimex

México., 2 de octubre de 2015.- Ante los problemas de sobrepeso y obesidad que afecta a la población, en particular a infantes y jóvenes, es urgente cambiar hábitos de consumo y dejar el sedentarismo, acciones que inician en casa y continúan en la escuela, afirmó Rubén Yza Villanueva.

El ex presidente nacional de la Asociación Mexicana para la Prevención de la Aterosclerosis y sus Complicaciones destacó los altos índices de obesidad y sobrepeso existente en México, donde uno de cada cuatro infantes de entre 5 y 11 años están en estas condiciones, así como hasta un 40 por ciento en personas jóvenes.

Expuso que esta es una situación de alerta, ante la incidencia cada vez mayor de padecimientos cardiovasculares y cerebrovasculares entre las personas adultas jóvenes, esto es entre personas cuyas edades oscilan entre los 35 a 40 años.

Recordó que la Encuesta Nacional de Salud (ENSA) en el 2000, advertía que el 20 por ciento de infantes entre cinco a 11 años tenía sobrepeso u obesidad, en tanto la última encuesta de salud y nutrición advertía que este porcentaje aumento al 25 por ciento, es decir, uno de cada cuatro.

Sin embargo, recordó, el sobrepeso y la obesidad en general ha ido en aumento y en la actualidad se estima que siete de cada diez personas mexicanas tienen estas afecciones; mientras que entre  adolescentes y personas adultas jóvenes, esta proporción es de entre el 30 a 40 por ciento.

Sobre las circunstancias que han generado estos efectos, expuso se origina por el sedentarismo y la ingesta de comida chatarra, pese que a la organizaciones Mundial de la Salud (OMS) y Panamericana de la Salud (OPS) han promovido en especial la sana alimentación en las escuelas.

La OMS y la OPS han logrado que las escuelas tengan comida especial, se ha diseñado incluso un box lunch para poder manejar puros alimentos saludables en las escuelas.

Sin embargo, por cuestiones de coordinación se sigue viendo en muchas escuelas primarias, secundarias, el consumo de comida chatarra, alta en grasa, sales, en azúcares simples.

Esto, aunado a que la actividad física de infantes y adolescentes ha disminuido porque viven unidos al mundo cibernético, pegado al celular, al iPad, a la computadora, con ello se ha generado mayor sedentarismo de parte de toda la población.

“Necesitamos, insistió, pasar a las acciones, todo puede estar bien diseñado, todo puede estar muy bien en el papel pero las acciones claves para mejorar la calidad de alimentación de la población empezando por niños y adolescentes, desafortunadamente ahí falta un gran trecho, un gran camino por recorrer”.

Como ya se ha visto está la escuela, pero por otro está la casa, y es ahí donde los papás son los que tienen que dar el ejemplo, tratando de consumir más pescado preparado de una manera saludable, es decir, no frito ni empanizado.

También deben de consumir más agua natural en lugar de estar tomando bebidas endulzadas y azucaradas; comiendo más vegetales crudos y semicocidos para conservar su valor nutricional e incrementar el consumo de productos secos como nueces, almendras, cacahuates, todo natural, no empaquetado, no frito, no salado.

Por último, es preciso aumentar el consumo sobre todo de carbohidratos complejos como son las papas, el arroz, las pastas, leguminosas -frijol, lenteja, garbanzo-, pero el punto más importante radica en la calidad de los alimentos, la cantidad y la forma de prepararlos.

Yza Villanueva ejemplificó que, por ejemplo, es posible moderar el consumo de alimentos con colesterol, como el de ceviche de marisco, empero esto afecta aún más cuando estos se aderezan con comestibles ricos en grasas como quesos y tocino.

El especialista indicó que una de las consideraciones que no toman en cuenta las personas al realizar este tipo de prácticas son los efectos oxidantes que llevan a la inflamación de las arterias y uno de sus problemas es la ateroesclerosis.

La inflamación crónica está condicionada por múltiples factores pero uno de los más importantes es consumir grasas saturadas que de alguna manera va alterar el equilibrio que normalmente debe existir en la capa interna de las arterias.

“Estas agreden y alteran la función de una alfombra maravillosa que es un verdadero órgano productor de sustancia vasodilatadoras y vasoconstrictoras como lo es el endotelio vascular, esa alfombra mágica que es prácticamente donde se gesta la mayor parte de los problemas que están actualmente impactando a la población mundial”, precisó.

“Pero si nosotros comemos sanos, hacemos ejercicio para que se liberen sustancias vasodilatadoras, si consumimos poco alcohol, suficiente fibra, pescado sin freír, entonces estamos dando un trato gentil y amable a nuestro endotelio vascular”, añadió.

«Si comemos algo que es saludable, estamos generando una trauma a ese endotelio vascular y evitamos sustancia procoagulantes y placas que obstruyan la circulación, origen de los infartos que se dan cada vez más frecuentemente en gente relativamente joven», finalizó.

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