En primer lugar hasta Durango

La prueba de fuego por muchos años fue el tramo de La Bufa en los caminos de Michoacán, ahora es “el espinazo del diablo” en Durango

 Adán Sandoval /17 de octubre de 2015.

¿Existe algún pendiente con la Carrera Panamericana?

Sí, ganarla

Al tiempo que esbozaba una amplia sonrisa mientras la gente se acercaba para pedirle un autógrafo, cansado por la intensa jornada que representa conducir a una alta velocidad, desde Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, hasta la ciudad de Oaxaca, Emilio Velásquez Rivera arribó a la Verde Antequera en primer lugar y con siete segundos de ventaja esto de manera extraoficial.

A bordo del “Golden Tiger”, automóvil Studebaker Champion 1953, Velázquez Rivera arrancará junto con su tripulante Javier Marín en punto de las siete de la mañana rumbo a la Ciudad de México para cubrir 567.2km, la bandera a cuadros la verán los pilotos en Durango el próximo 22 de octubre al cubrir los 3mil 739.6km.

Fue un buen primer día, señaló el piloto quien el año pasado a unos kilómetros de llegar a la meta se quedó fuera competencia; en la edición anterior la Panamericana arrancó del Puerto de Veracruz, ésta vez se regresó a Chiapas, la diferencia –señaló el piloto—es la temperatura más alta que existe del lado de la Tapanatepec, Oaxaca, hay más exigencia tanto para las máquinas como para las tripulaciones, además que la carretera es mucho más complicada “ya estamos aquí, arribamos en primer lugar y esperamos terminar así”, apuntó el conductor del “Golden Tiger”.

Las rachas de vientos en la zona de la ventosa no impactaron a los autos, y es que 24 horas antes habían derribado a un par de tráileres que bloquearon ese tramo de la carretera Panamericana, la aerodinámica de los autos funcionó bien en este primer día.

La prueba de fuego por muchos años fue el tramo de La Bufa en los caminos de Michoacán, ahora es “el espinazo del diablo” en Durango.

“La bufa es un paseo dominical al lado de Espinazo, señala Emilio Velázquez, es sin duda la mejor etapa que he corrido, en vida en el rallysmo”, fue en se paraje donde el piloto oaxaqueño pago el derecho de piso, y le cedió por decirlo de alguna manera el pódium al francés Érick Comas y su copiloto Isabelle Saadeler.

Han sido dos años de quedarse en la orilla pero en este 2015 la bandera a cuadros se ve cada vez más cerca para el piloto oaxaqueño quien desea escribir su nombre en el cuadro de los inmortales en The ultimate road race. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.