La imaginación de cuatro generaciones de hortelanos

Citlalli López

Oaxaca, Oax.  24 de diciembre de 2015. Durante cuatro generaciones, la familia Vargas originaria del barrio de la Noria ha contribuido a la magia que envuelve la Noche de Rábanos.

Desde 1897 sus manos crean y recrean todo un mundo de tradiciones y leyendas que son alma y vida del pueblo oaxaqueño.

En este año, con su creación La Danza de los Alebrijes, la familia Vargas hace un homenaje a los artesanos y artesanas de San Martín Tilcajete y su carnaval previo a la  Semana Santa.

Este es el séptimo año consecutivo en que la familia Vargas Núñez, quienes son cuarta generación, concursa en el certamen después de varios años de haber suspendido su presencia. Haberlo retomado, explica Nicolasa Teresa Córdova, tiene que ver con el amor que sienten por esta actividad en donde el abuelo de su esposo Tomás Julián Vargas Nuñez, fundó junto con otros hortelanos y hortelanas.

“Los abuelos de mi esposo venía a exponer todos sus productos de la huerta. Antes lo que sembraban eran flores, posteriormente un hortelano empezó a calar el rábano largo y de ahí fue que floreó la Noche de Rábanos”, añade.

Tomás da finos cortes marcando unos círculos que asemejan a los cuerpos pintados de los danzantes de Tilcajete.

La creación comienza a formarse desde el día en que se desarrolla la cosecha de rábanos. Cortes y añadiduras dan forma al cuadro en tema libre.

Nicolasa explica que el elemento principal para la realización de las figuras es la imaginación pues la misma tierra que alimenta al rábano durante el tiempo de siembra, hace que figuras completas se formen sin mayor trabajo.

La mujer muestra un rábano en forma de mano, ideal para la representación  del Alebrijes. Y así se va colocando para concluir el cuadro que presentó en la tradicional Noche de Rábanos.

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