Pobreza merma ilusión y esperanza de infantes

Ilustración

 

Citlalli López

OAXACA, Oax. Yaneli vive en la colonia Lomas de Santa Cruz ubicada en la parte alta de Santa Cruz Amilpas. Es la mayor de cinco hijos de Irma, una joven de 27 años de edad, quien hace dos semanas dejó su trabajo en el que percibía un sueldo de 100 pesos al día. El padre de Yaneli se dedica a la albañilería y percibe un salario apenas suficiente para enfrentar todos los gastos que representa vivir en un asentamiento marginado.

Desde hace dos años, la familia llegó a vivir a la punta del cerro que bautizaron como privada de Álvaro Obregón. Con excepción de la energía eléctrica, la casa carece de los servicios básicos, como agua y drenaje.

Además del gasto diario para alimentos, el dinero debe ser lo suficientemente amplio para desembolsar 300 pesos mensuales por la compra de agua.

La precariedad establecida como incómoda inquilina, fue aniquilando la esperanza en el hogar.

Yaneli sostiene en sus manos una carta con todos los datos, santo y seña de la ubicación de su hogar. Tiene la esperanza de que por vez primera, los Reyes Magos puedan llevarle los juguetes que por años ha pedido sin respuesta.

-Porque ya sé que no existen…ni Santa Claus, afirma con  una voz tímida

-¿Y si no existen, por qué les dejas cartita?

-Pues… por si acaso. Su voz refleja aún un mínimo de esperanza

Las condiciones de precariedad ubican a las y el hijo de Irma dentro del 53.9 por ciento de la población de 0 a 17 años en México que carece de las condiciones básicas para el ejercicio de uno o más de sus derechos sociales.

Además de que el ingreso de su hogar es insuficiente para satisfacer sus necesidades básicas.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en su informe Pobreza y Derechos Sociales de Niñas, Niños y Adolescentes, indica que el 11.5 por ciento de la población infantil y adolescente en el país se encontraba en pobreza extrema en 2014, al tener carencias en el ejercicio de tres o más de sus derechos sociales.

El mismo informe indica que las entidades que concentran la mayor proporción de población infantil y adolescente en pobreza son: Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Puebla, con incidencias superiores a 70 por ciento.

Resignación

Griselda Bautista, profesora del preescolar Benito Juárez de Santa Cruz Amilpas, explica que para las y los niños, la fecha es esperada con gusto, pero también con resignación, porque no reciben lo que ellos reflejan en sus cartas. Los regalos van de acuerdo con la posibilidad económica en casa.

La escuela -explica- ha buscado fomentar valores para convertir los deseos de Reyes en acciones de buena voluntad que puedan dar los niños hacia otras personas.

La docente considera necesario fomentar la fantasía y la imaginación, aunque sin exageraciones, como ingredientes importantes para el desarrollo emocional de los niños. Lo anterior -explica- representa un bálsamo, un alivio a tanta realidad que ellos viven y que muchas veces no la entienden. Los niños necesitan tener un espacio en donde la fantasía se mezcle con la realidad.

 

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