Niñas, niños, protagonistas de “la batalla” contra el desperdicio del vital líquido

Citlalli López

OAXACA, Oax. La única vez que pensamos en la verdadera importancia del agua, es cuando sentimos su ausencia; sin embargo, con excepción de las colonias en donde no hay acceso al agua entubada, en las ubicadas en las zonas céntricas existe un uso irracional.

Aunque el nivel óptimo de consumo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 80 a 100 litros diarios, llegan a consumirse más de 200 litros al día en labores domésticas, como lavarse los dientes y manos, ducharse o ir al baño.

En la toma de conciencia sobre el uso racional del agua, las  niñas y los niños se convierten en un ejército defensor del recurso natural.

Lo ideal es que pudieran tenerse 140 litros por segundo, pero durante la temporada de estiaje, el nivel baja considerablemente e impide tener los niveles óptimos para la distribución, señala Brisia Esteva García, jefa del departamento de Cultura del Agua y Atención Comunitaria de SAPAO.

Ella explica que debido a la escasez de lluvia y por tanto de agua, es importante implementar  pequeñas acciones realizadas en casa, con la que es posible tener un ahorro hasta del 40 por ciento del agua que habitualmente se consume.

“Cuidar el agua es importante porque se nos  acaba y ya no podríamos lavar nuestra ropa, los trastes, lavarnos las manos”, explica Ezra Alejo, de cinco años de edad, durante su visita a la planta potabilizadora de agua de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO).

En el lugar, un centenar de niños y niñas se alista el casco amarillo sobre la cabeza para conocer desde dentro la importancia de ganar la batalla contra el desperdicio del vital líquido.

Antes de llegar al grifo de la cocina, el agua que se consume en casa pasa por un largo y costoso proceso para que pueda ser potable y de uso doméstico. Éste inicia desde la captación del agua que proviene de los cerros.

En el caso de la capital, el agua es enviada al cárcamo ubicado cerca del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO). Ahí se da un tratamiento de cloración y posteriormente es enviada para su tratamiento hacia la planta Fortín I establecida en las faldas del Cerro del Fortín.

Una vez en el lugar, el agua es sometida a un proceso de oxigenación y floculación que implica un proceso químico mediante el cual se aglutinan las sustancias coloidales presentes en el agua, facilitando de esta forma su decantación y posterior filtrado.

El siguiente paso es la sedimentación, la cual se realiza a través de unas canaletas que las lleva hacia una especie de colador gigante para retirar la basura que pudo haber caído en el agua, ya que esta parte del proceso se realiza al aire libre.

Al concluir esta etapa, el agua pasa al área de filtros, en donde hay seis tanques que tienen al fondo cuatro capas o camas (cantera, arena, cantera y carboncillo) que sirve como un segundo filtro. Y finalmente es enviada a un tanque de distribución y al de almacenamiento, completamente lista para ser distribuida hacia los domicilios de la zona centro y norte de la ciudad.

Todo este proceso se hace necesario, ya que el agua disponible es rica en fierro y manganeso, minerales que pueden ocasionar daños a la salud del ser humano, como sarro en los dientes, afectaciones en riñones, hígado y piel.

Por ciento minutos a llave abierta se utiliza:

4 a 8 litros de agua en la descarga del inodoro

60 litros por 15 minutos de ducha

50 a 200 litros en lavado de ropa

3 litros por lavarse las manos con el agua corriendo

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Esteva García indica que hay pequeños trucos que se pueden aplicar para reducir las fugas; por ejemplo, al esperar la caída del agua caliente, retener el agua fría con un balde; ésta servirá para el inodoro o lavarse las manos con jícara y dientes con un vaso.

Otra medida que puede aplicarse es engañar al inodoro. Esta acción consiste en colocar dentro del depósito de agua del retrete dos botellas de plástico con agua para elevar el nivel y ahorrar por lo menos un litro de agua en cada descarga.

Esta acción será implementada en las distintas escuelas de la capital para disminuir el consumo del agua. El programa piloto se establecería en las escuelas Abraham Castellanos, Presidente Miguel Alemán, Basilio Rojas, Pestalozzi y Benito Juárez. Al tener gran población infantil, el gasto de agua y el costo que representa, llega a ser excesivo.

Otras acciones que se pueden realizar en casa son las cosechas de lluvias, es decir, la captación de agua pluvial para el uso del inodoro o en jardines.

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