‘Palancas’ y dinero definen ingreso a la UABJO

Aunque no es el único método de ingreso, algunas organizaciones utilizan este recurso para beneficiarse económicamente

Citlalli López

OAXACA, Oax. Al menos dos de cada diez personas que ingresan a la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) lo hacen a través de palancas o compra de espacios.

Así, de los tres mil 928 lugares que se abren de manera oficial para estudiar en la máxima casa de estudios, otros 785 son botín de organizaciones pseudoestudiantiles, señalaron fuentes extraoficiales.

A través de movimientos de presión, cada una de las organizaciones con representación al interior de la máxima casa de estudios llega a conseguir entre 10 y hasta 70 espacios, los cuales son otorgados por la Rectoría dependiendo de la fuerza o poder de movilización que tenga cada agrupación.

La Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, así como la de Contaduría, son dos de las más susceptibles a este tipo de mecanismos de ingreso.

“Todos los grupos políticos piden su cuota, a algunos les dan más a otros menos, les dan dependiendo de su poder político adentro de la UABJO o fuera de ésta. Hasta gente fuera de la UABJO como diputados piden favores para que algún conocido suyo ingrese”, declaró de manera anónima un exdirectivo de la máxima casa de estudios.

Otra fuente interna de la universidad, estimó que las ganancias que llegan a generar estos grupos están por encima de los 10 millones de pesos si se considera que cada espacio es comercializado en un mínimo de 30 mil pesos.

Entre las organizaciones que cada año encabezan movimientos de rechazados están la Unión Juvenil Revolucionario de México (FJRM), la Unión de Redes Juveniles del Estado (URJE), el Movimiento Juvenil Universitario (MJU), el Frente de Estudiantes Revolucionario 5 Señores (FER5S), así como el Frente de Estudiantes, Catedráticos y Administrativos de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (FECAUABJO).

“Son negociaciones de tipo político en donde intervienen el rector y directores, pues son ellos quienes tienen el control del ingreso. En algunos casos hay directores que no aceptan estos ingresos, pero con una llamada del rector se abre el espacio. Aunque los rectores no piden dinero por esa venta de espacios, lo que piden son lealtades políticas, que, si bien es diferente, al final de cuentas resulta ser el mismo acto de corrupción”, indicó.

Desde la emisión de la convocatoria para nuevo ingreso, las organizaciones antes mencionadas van preparando el terreno para llegar fortalecidos a las negociaciones con directivos y rectoría, pues del tamaño de las movilizaciones depende la asignación de espacios.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.