Patricia Briseño

SAN LORENZO ALBARRADAS, Oax. Hierve el Agua, es un paraje natural de excepcional belleza, está reconocido como el lugar sagrado de los antiguos zapotecos y es un patrimonio natural de Oaxaca, ubicado en los límites  entre la sierra Mixe y Juárez, en la región del Valle.

Se trata de dos impresionantes cascadas petrificadas formadas, desde hace miles de años, por el escurrimiento de agua carbonatada (carbonato de calcio). El agua desciende de los manantiales por agrestes rocas de más de 50 metros de altura.

Una tercera cascada -más pequeña y con caía diagonal–   fue adaptada como una alberca que actualmente se ha convertido en balneario de agua regularmente templada.

En Hierve el Agua se han dado cita numerosos arqueólogos, biólogos y geólogos, por tratarse de un sitio donde se construyó hace más de dos mil años un complejo sistema de riego del cual aún existen importantes vestigios.

Según los expertos, el agua brota desde el interior de las montañas y al contacto con el aire se calcifica, creando la apariencia de un tarro de cerveza escarchado.

Gracias a estas investigaciones se ha logrado entender la forma de construcción y el funcionamiento de las terrazas y canales que cubren una amplia extensión en torno a la zona del «anfiteatro» –como se le identifica a la alberca—donde llegan los visitantes.

ANTES, SISTEMA DE RIEGO, HOY, PARQUE NATURAL

También se ha determinado que se trata de un antiquísimo sistema de riego, único en su tipo en México, donde los antiguos habitantes desarrollaron una agricultura intensiva orientada al máximo aprovechamiento del agua de los manantiales, en un terreno con pronunciadas pendientes.

No pocos visitantes extranjeros o nacionales que mencionan  que un paisaje similar existe en Pamukale, en Turquía, un conjunto de varias pozas escalonadas, por lo que aseveran que los lugareños son privilegiados al contar con una belleza natural de esta importancia.

La temperatura del agua es ligeramente superior a la del medio ambiente fluctuando entre los 22 y 25 grados centígrados.

“Aquí no hierve el agua. De hecho, el agua es fresca. El nombre de este parque natural  se debe al nacimiento de agua burbujeante que parece estar en punto de ebullición”, apunta  la Secretaría de Turismo del estado en sus publicaciones.

Sin embargo, la belleza natural no es el único atractivo de Hierve el Agua, que es, sobre todo, un importante sitio arqueológico cuya larga historia ha permitido estudiar diversos aspectos de la cultura y forma de vida de los antiguos habitantes de la región.

Las dos cascadas petrificadas tienen una altura de 60 y 20 metros aproximadamente. Formadas por escurrimientos de agua carbonatada desde los manantiales situados en la parte superior de las peñas.

De los manantiales emana el agua por sobre las cascadas petrificadas, originando nuevas capas pétreas que se proyectan hacia una barranca de más de 200 metros de profundidad.

En el sitio se halla una serie de pequeñas pozas naturales excavadas en una explanada denominada como  «el anfiteatro», desde donde pueden admirarse perfectamente las cascadas petrificadas en medio del macizo de los cerros.

“El anfiteatro” parece un espejo de agua que bordea un barra. Su agua es cristalina en temporada de calor o sequía. El turismo gusta meterse  en la poza, por las supuestas propiedades curativas de aguas azufrosas, aunque las autoridades locales, no lo recomiendan, para no contaminar el lugar.

El visitante tiene la oportunidad de recorrer el lugar, acompañado por guías voluntarios, caminando o en bicicleta toda el área del sistema de riego prehispánico, observando el bello espectáculo de las majestuosas cascadas.

¿CÓMO LLEGAR A HIERVE EL AGUA?

El recorrido de la ciudad de Oaxaca Hierve el Agua se realiza en casi dos horas sobre la carretera Internacional Cristóbal Colón.

En el trayecto, con dirección a San Lorenzo Albarradas, se puede hacer una parada para conocer el milenario Árbol del Tule.

También se puede hacer una pausa en el recorrido para entrar a alguno de los palenques para observar el proceso de elaboración y destilación del mezcal.

Posteriormente seguir la ruta a la localidad de San Isidro Roaguía

Durante la travesía, los visitantes observarán la vegetación, predominantemente de selva baja perennifolia. En los cerros de los alrededores predominan coníferas.

Llegando al sitio es posible admirar las cascadas y realizar una caminata por un sendero peatonal de aproximadamente 2 kilómetros, teniendo una perspectiva diferente del sitio al pasar al pie de las cascadas.

Posteriormente, al regresar a la ciudad de Oaxaca, es factible queda la zona arqueológica de Mitla o, en su caso, el tradicional mercado dominical y templo de Tlacolula.

SERVICIOS TURÍSTICOS

Para hacer más placentera la estancia del visitante, actualmente Hierve el Agua cuenta con baños, vestidores, palapas, alberca y pequeñas fondas para comer.

 

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