Rocío Flores

OAXACA, Oax. ¿Por qué tenemos pereza de salir a luchar por nuestros derechos, qué necesita un hombre que ya lo tiene todo, por qué estamos en la gula constante?, pregunta el artista Mauricio Toro-Goya (Vallenar, Chile1970).

El chileno reitera en su libro más reciente, el interés por reflexionar y cuestionar los poderes económico y político, pero en esta ocasión los enlaza con una serie de cuestionamientos a la sociedad, a partir de los vicios del ser humano enumerados en el catolicismo: la  avaricia, la gula y la lujuria, entre ellos.

En Impius, el fotógrafo seleccionado por segunda ocasión por el New York Times como uno de los 100 autores más reconocidos a nivel mundial, habla de los pecados capitales, de cómo somos, cómo nos comportamos y cómo vamos asimilando los discursos del poder.

“Tenemos pereza de salir a luchar por nuestros derechos, estamos en la gula constante…hay una necesidad de la abundancia para no verse pobre”, comenta Toro-Goya en entrevista previa a la presentación de su libro en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, aquí en la capital del estado.

En su obra, con imágenes  llenas de simbolismo religioso, el autor evidencia esa mirada crítica sobre su país y las contradicciones de quienes conformamos las sociedades latinoamericanas en las que –dice- Chile parece destacar como el modelo de éxito por sus cifras económicas, aunque en la realidad es un espejo de Estados Unidos.

Cita al actual presidente de la República de Chile, Sebastián Piñera cuando expone sobre la avaricia. “Qué necesita un hombre que ya lo tiene todo. Tener más, qué más. Quiere más poder, que le trae dinero. Con el solo hecho de salir electo sus acciones se elevaron. Es un gran  negocio”.

Toro-Goya cuenta también que la lujuria se ve mucho en su país, sobre la gente afrodescendiente que no estaba en el mestizaje y la visualidad chilena. “Llegan  estos cuerpos maravillosos y la primera mirada que hay hacia ellos, es la que fue vendida por la publicidad: la erótica. Se deja a un lado al ser humano, a la  persona que necesita trabajo. En vez de eso, va esta mirada sensual”, critica.

 

Impius y los demonios del otro

“La palabra libro está muy cerca de la palabra libre, solo la letra final las distancia. El libro es uno de los instrumentos creados por el hombre, para  hacernos libres, libres de la ignorancia, de los demonios, del tedio, de la trivialidad”. Sergio Pitol  (Puebla,1933-2018).

El investigador social, editor y poeta oaxaqueño Abraham Nahón cita a Sergio Pitol  para referirse al volumen fotográfico de Mauricio, dice que desconoce si este libro le haya permitido al autor exorcizar esos demonios de los que habla Pitol o más bien fijarlos con la fotografía, para cuestionarnos sobre la violencia y la dominación. Lo que tiene claro es que las imágenes que construye Mauricio vienen respaldas por la investigación, el conocimiento y el derroche  de símbolos e imaginación.

El artista ha declarado en otro momento, que en su obra lo que le motiva es la incertidumbre, observar cómo se va uno construyendo en la sociedad y el poder darle respuestas a su vida. “Lo que busco es contar mi propia historia, todo lo que amo, todo lo que odio…” dijo Toro-Goya.

Pero en Impius, definitivamente hablar de los pecados capitales es hablar de nosotros, dice el artista, porque al final somos los que permitimos que los poderes, los medios de comunicación, el poder económico y el poder político nos controlen. Dejamos que sucedan estas cosas. “Los pecados nos dicen cómo somos”.

“Nosotros caemos seducidos por estos pecados capitales, se ven radicalmente aceptados, radicalizados y para eso son las ‘libertades’, para tener el poder que la gente quiera tener. Al final el modelo neoliberal lo que establece  es darle ‘garantías’ a estos pecados”, concluye.

El  libro es un cruce de referencialidades en las imágenes rebeldes y barrocas realizadas en una técnica antigua denominada ambrotipo, confluye también el tema del cielo, el infierno, el purgatorio y la tierra y representan, según el autor, las cuatro imágenes más ambiciosas del proyecto, para el cual intervinieron 400 personas a lo largo de tres años.

Impius se suma a la lista de más de 20 obras del artista y fue presentado en Oaxaca el jueves pasado. Puede adquirirse en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB).

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