Plaza de Ocotlán. / Foto: Flickr.
Citlalli López

OAXACA, Oax. El golpeteo sobre el metal tararea una melodía al ritmo de quienes empuñan la herramienta de trabajo, a veces triste, a veces eufórica, pero siempre con el temple de las mujeres y los hombres de Ocotlán, la tierra en donde los martillos cantan.

Ubicada a 44 kilómetros de la capital, Ocotlán de Morelos forma parte de las localidades seleccionadas para estar presente en los Lunes del Cerro. Su presencia en la máxima fiesta de Oaxaca, invita a conocer de cerca el lugar.

Uno de los elementos que la caracteriza es su actividad artesanal, entre estas la cuchillería artística, en la cual están inmersas el 90 por ciento de familias en 45 talleres, explica Rosaura Aguilar Luna, tercera generación en este oficio.

El legado en Ocotlán -agrega- data del siglo 16, cuando los frailes dominicos llegaron a evangelizar. En un inicio se trataba solo de herrería, pero con el tiempo fueron dando terminados más elaborados y detallados a cada pieza.

Cada una es elaborada con material de recuperación desde muelles y pistones de carro, así como bronce de las llaves de agua, pernos, bujes y perillas de puertas de las cuales se hacen las empuñaduras, hasta huesos de animal y humanos; así, cada pieza forjada golpe a golpe por el martillo, lleva magia y corazón propio.

“En una ocasión, un cazador trajo su dedo. Se había caído en la montaña y al resbalarse se atoró y voló un dedo, pero eso lo salvó. Sus amigos lo llevaron al hospital junto con su dedo, pero ya no pudieron ponérselo otra vez. El cazador trajo su dedo y nos pidió hacer con él el mango de un cuchillito. Los huesitos del dedo son muy pequeñitos y le hicimos un pisacorbata. Él quería conservarlo porque gracias a él está vivo”, relató Rosaura.

Ocotlán de Morelos es un mercado perfumado con mole, chocolate y chapulín; tierra de mujeres y hombres forjados con barro y hierro; lienzo multicolor a pinceladas de Rodolfo Morales; llevada del guajolote entre cohetes y música, así es Ocotlán de Morelos.

Adentrarse es quedar sorprendido con su majestuoso ex convento dominico construido a finales del siglo 16. Debido a su belleza, es una de las 10 maravillas edificadas por los dominicos, y por lo cual forma parte de la Ruta Dominica que año con año atrae al turismo a Oaxaca.

Visitar Ocotlán es hacer un viaje en el tiempo de la mano del maestro Rodolfo Morales, sobre el mural pintado en el salón principal del palacio municipal, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad el 21 de agosto de 2018.

Recorrer Ocotlán es extasiarse con los aromas del mercado, en donde cada viernes confluyen las poblaciones cercanas.

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