Patricia Briseño

OAXACA, Oax,. Organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos solicitan a la comunidad  a través de la plataforma Change.org adherirse a la petición colectiva para que el obispo emérito de la Diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes reciba la medalla Belisario Domínguez 2019, que otorga el Senado de la República.

Cada año, el Senado entrega esta medalla a aquellos mexicanos que han hecho un servicio excepcional al país o a la humanidad, en el campo de la política, el activismo social, las ciencias, las humanidades o las artes en grado eminente.

El fin de semana pasado se  hospedó esta petición en la plataforma on line para recolectar el mayor número de firmas entre la comunidad, que sirvan como respaldo moral al quehacer pastoral de monseñor, Lona Reyes.

A la par de la solicitud de firmas de adhesión esta semana se entregará la carta oficial de postulación a la Mesa Directiva del Senado.

El llamado Padre Obispo, nacido el 1 de noviembre de 1925, en la ciudad de Aguascalientes, fue ordenado sacerdote en San Pablo Apetatitlán, Tlaxcala, el 15 de agosto de 1952, aunque inicia su apostolado sacerdotal en Tamazunchale, San Luis Potosí.

Fue trasladado a Huejutla donde lucha por los derechos de los pueblos indígenas de la Huasteca. Al ser vicario de la Diócesis de Huejutla, es invitado por el Papa Pablo VI para ser obispo de la Diócesis de Tehuantepec, a partir de 1972.

De ahí, inició un recorrido por las parroquias de la diócesis de la región del Istmo para conocer la realidad, a las que llegaba a muchas de ellas en caballo o caminando.

Durante su ejercicio episcopal, a través del Centro Diocesano de Pastoral realizó cursos de formación de catequistas y agentes de pastoral, para después formar las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs).

Como obispo titular, fue presidente en dos ocasiones del Centro Nacional de Apoyo a Misiones Indígenas (CENAMI) y llegó a presidir la Comisión Pastoral Indígena de Conferencia Episcopal Mexicana.

Con los Obispos de la Región Pacífico Sur, elaboraron varios documentos pastorales, entre ellos, La opción preferencial por los pobres,  El Narcotráfico, El alcoholismo y Los Migrantes.

Perteneció al Grupo de Obispos Amigos (GOA), integrada por obispos mexicanos, de América Latina y el Caribe, todos ellos, practicantes de la opción preferencial por los pobres.

Entre estos, destacan el entonces arzobispo de Antequera-Oaxaca,  Bartolomé Carrasco Briseño y los obispos Sergio Méndez Arceo, José Alberto Llaguno Farías y Samuel Ruiz García.

Además,  obispos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Brasil, Venezuela y Colombia, entre otros.

Su lema como obispo ha sido “Los pobres me evangelizan”, ya que la práctica de la opción preferencial por los pobres marcó su caminar episcopal. Por su labor preferencial por los pobres y su trabajo de pastoral social, ha sido víctima de seis atentados.

Al dejar de ser obispo titular de la Diócesis de Tehuantepec, decidió quedarse en la región para seguir trabajando en favor de los pobres y se instaló en Lagunas y en la selva Chimalapa de San Francisco la Paz.

Hasta 2018, son 63 hombres y mujeres destacados los galardonados con la presea Belisario Domínguez

No hay comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.